Tétanos, una enfermedad frecuente y mortal en los caballos

Esta enfermedad es provocada por una bacteria que produce gran cantidad de neurotoxinas, que se distribuyen por los vasos sanguíneos.

 

HOY

El tétanos en los caballos es una enfermedad frecuente y mortal, una enfermedad terrible, que sume a los caballos en una cruel y dolorosa agonía de cinco o más días hasta el desenlace fatal.

La enfermedad es producida por una bacteria, el Clostridium tetani, que produce gran cantidad de neurotoxinas, que se distribuyen por los vasos sanguíneos provocando contracciones, espasmos y parálisis muscular en forma gradual, hasta que paraliza los músculos intercostales y el diafragma provocando la muerte por incapacidad respiratoria.

Esta bacteria se encuentra en la tierra, en el polvo, en los utensilios de metal oxidados, sobre todo en clavos, tornillos, trozos de metal de diferentes usos.

¿Cómo se adquiere la enfermedad?

El caballo, o el animal que sea, incluso el hombre, se encuentran deambulando y se les provoca una herida en cualquier parte del cuerpo con un material infectado (clavo, alambre, piedra, etc.), la herida se contamina con la bacteria, y esta comienza a reproducirse, liberando la toxina que penetra en la sangre y va provocando los diferentes síntomas hasta matar a la víctima.

Maniobras quirúrgicas hechas con herramientas sucias o mal lavadas también pueden provocar la enfermedad, como colocación de herraduras, castración, etc.

¿Cuáles son los síntomas?

El caballo no puede caminar, estira sus patas hacia los costados para poder sostenerse, para sus orejas, separa sus codos del tórax para poder respirar, estira el cuello y la cabeza para facilitar la entrada del aire, dilata sus narinas o narices para aumentar la capacidad de respirar, se inflama el tercer párpado, una telita que llega a recubrir el ojo, si hacemos o provocamos ruido repentino entra en convulsiones y temblores, sudoración profusa, hasta que en el estadio final, se sienta sobre sus ancas y finalmente muere por incapacidad respiratoria.

¿Se puede curar? Sí, si la enfermedad se agarra a tiempo tiene cura, la administración de antibióticos bacteriostáticos como la Oxitetraciclina, sedantes para relajación muscular, antinflamatorios como la dexametazona, suero en grandes cantidades, 10 a 15 litros diarios para que orine las toxinas, asociado a algún diurético, el encierro del animal en un box aislado, con poca luz y sin ruidos, hace que luego de 4 o 5 días, el animal se recupere, aunque con dificultad, salvando su vida.

Si aplicamos antibióticos bactericidas como la penicilina, gentamicina u otros, lo que provocamos es la muerte en el acto del animal, instantánea y fulminante, dado que al matar las bacterias liberamos todas las toxinas al mismo tiempo, por eso usamos antibióticos bacteriostáticos, que lo que hacen es evitar la reproducción de las bacterias sin matarlas.

¿Cómo se previene la enfermedad? Existen vacunas que previenen la enfermedad, aunque lamentablemente en Nicaragua no hay desde hace años vacunas disponibles, porque ninguna empresa de las importadoras las trae… también existe el suero hiperinmune, de gran ayuda en el tratamiento, que tampoco lo traen a Nicaragua.

Lo que tenemos que hacer es considerar cada herida que se le provoca a un caballo como una emergencia, pasando inmediatamente a higienizar y lavar bien la misma, en profundidad, con agua y jabón, pero también con abundante agua oxigenada, dado que el oxígeno evita que la bacteria se reproduzca. Luego aplicar cicatrizantes y mantener la herida limpia hasta que cierre.

Dr. Enrique Rimbaud, decano Facultad de Ciencias Agrarias, UCC y presidente Fundación A.Mar.Te. Correo: enrique.rimbaud@ucc.edu.ni

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