¿Es de las personas que no puede vivir sin el teléfono?

El mal uso de las nuevas tecnologías podría acarrearnos problemas serios, si tiene demasiado apego al celular, mejor siga leyendo.

Pasar atado al celular le puede acarrear serios problemas. HOY/Thinkstockphotos.com

 

HOY

Le ha pasado que sale de la casa hacia el trabajo y a la cuadra se entera que va incompleta. Se le ha olvidado “su media naranja”: el celular, no puede dar un paso más.

Irse sin él es como dejar una parte de usted, no logrará trabajar como normalmente lo hace y el día se le hará largo. Si es de las personas que no puede vivir sin ese equipo, sepa que ya entró en la lista de personas adictas al móvil.

Róger Alfredo Martínez, psicólogo clínico, explica que de la misma manera que nos sentimos atados a una persona en forma de apego, asimismo podemos caer con un aparato, en este caso el celular, que viene a darnos una sensación de seguridad, de aceptación e incluso de adaptación.

“La persona que no tiene las redes sociales más populares o aquellas de fotografías con filtros que todos usan, no está a la moda, entonces para adaptarnos y ser aceptados, validados y reconocidos, usamos los celulares más actuales, a tal punto de abusar del mismo hasta caer en un apego”, dice el especialista.

¿Abuso?

Para el psicólogo el problema no es el uso sino el abuso y eso está correlacionado con funciones internas de la personalidad que no están bien desarrolladas por carencias en la infancia y también por una mala relación con los padres quienes por estar ausentes no pudieron enseñar bien a sus hijos.

“Entonces cuando una persona siente que en el teléfono le dan más atención que en la vida real, sustituye las relaciones sociales personales por las virtuales y concibe su nivel de aprobación propia por medio de cuántos likes consigue cuando publica algo, entonces esto le genera ansiedad por estar revisando y cae en un mal hábito que se vuelve cotidiano e incluso patológico por la misma intensidad con que se valora lo que pasa dentro del teléfono”, añade.

Un artículo publicado en abc.com.py titulado “Los esclavos del celular ya tienen una denominación: nomofóbicos”, se refiere a este problema relacionado con las nuevas tecnologías.

“La nomofobia es un trastorno que se produce a causa del uso exagerado de los teléfonos celulares; se trata del miedo a salir de casa sin el dispositivo móvil. En mayor parte, este problema se apodera de algunos jóvenes que viven pegados al smartphone”, cita el mismo artículo.

¿Es normal o no este comportamiento? Martínez refiere que no es normal, lo normal es hacer buen uso del celular en momentos adecuados para ello.

“Estar revisándolo a cada instante aunque no haya sonado ya es síntoma de una dependencia y por qué no, llamémoslo una adicción. Generalmente las personas con baja autoestima son las que se prenden más de este aparato y de las redes, porque es como una trinchera donde pueden esconder sus carencias sin ser atacados directamente y buscar la aceptación de los demás, los jóvenes sobre todo buscan de todas formas como estar conectados en tiempo real llegando incluso a robar para poder comprar un plan de datos porque cuando no los tienen activados, se sienten desconectados del mundo, claro, ellos creen que el mundo pasa por el teléfono”, finaliza.

Puede afectar

¿De qué forma este apego al móvil afecta nuestra vida social, amorosa y entorno? Martínez apunta que afectan mucho, porque se descuidan las obligaciones y también las actividades importantes de la vida de una persona, la vida social se deteriora porque se prefiere pasar en el celular jugando con personas que quizás no están cerca de nosotros que compartir con aquellas que sí lo están.

Se dejan de hacer actividades físicas y al aire libre con otras personas lo cual facilita la convivencia social, pero que en este caso se pierden cada vez más y más.

La pareja es desplazada por el celular, la familia es infravalorada en comparación con el celular, es decir afecta todo nuestro ámbito de actuación generando molestia alrededor.

El tiempo de estudio disminuye y como resultado lo vemos en las malas notas de los estudiantes. En general hay una total disfunción en el área social para el individuo que pasa horas en el celular.

Cómo evitarlo

De acuerdo con el psicólogo Martínez, lo primero que debemos hacer es aceptar que tenemos un problema de apego al teléfono.

“Sin esto no se logrará nunca ningún avance, segundo estar consciente de que se necesita de buena voluntad para enfrentar la ansiedad que se va a generar cuando se desee usar el equipo y no se pueda por las mismas restricciones que uno se debe imponer, tener disciplina para no salirse del horario establecido para utilizar libremente el móvil, pedirle a alguien que te diga siempre cuando estés usándolo demasiado tiempo sin que te enoje porque le has pedido que te ayude así, estar dispuesto a realizar más actividades físicas, recreativas que involucren a personas reales con las que puedas compartir un partido de tu deporte favorito, una hora de gimnasio, bailar, subir un volcán, etc.”, aconseja.

...

Notas Relacionadas