Humilde hombre regala alegría a la niñez

José María Campos cuenta cuentos a los menores que padecen cáncer

José María cuenta cuentos a los niños que padecen de cáncer. HOY/ Rosmery Galeano

HOY

Fue hace 12 años que José María Campos, mejor conocido como “El cuenta cuentos”, le prometió a Dios de que si le daba la oportunidad de vivir por más tiempo, le contaría historias a los niños que reciben atención por cáncer en el Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”, para ayudarlos a olvidarse del sufrimiento que les provoca la enfermedad.

José María fue diagnosticado con insuficiencia renal en el 2005. Lo más triste para él fue que los médicos le dijeron que necesitaría de hemodiálisis porque sus riñones no funcionaban.

“Todo fue rápido, durante una semana me gravé, solo recuerdo que un día me dieron unos síntomas como de embarazada, me dio ganas de vomitar, sentí mucha maleza. Me fui a pasar consulta al hospital donde estuve asegurado, me dijeron que tenía insuficiencia renal”, relató José.

Explicó que a la semana lo internaron en el hospital y en pocos días lo desahuciaron.

“Cuando pasé por ese momento crítico recuerdo que aburría con mis pláticas a una enfermera que trabajaba en el hospital, porque le decía solo incoherencias por lo que no me encontraba bien, me sentía mal, la creatinina la tenía alterada y solo hablaba locuras”, expresó.

CON EL CORAZÓN

HOY/ Rosmery Galeano

Durante esos días en el centro asistencial, dijo que le hizo la promesa a Dios de todo corazón.

“Yo hablé con Dios uno de esos días que estuve grave, le hice la promesa de que si me dejaba vivir un tiempo más, llegaría a contarles cuentos a los niños, para que se despejen por unas horas del dolor que les produce el cáncer, las inyecciones, pastillas, los medicamentos y las quimioterapias. Sé que Dios me escuchó en ese momento, porque la promesa se la hice desde el fondo de mi corazón”, manifestó Campos.

José indicó que para ese entonces la enfermedad en Nicaragua no era tan común. Antes que le diagnosticaran la enfermedad pesaba 160 libras, luego bajó alrededor de cincuenta libras durante la semana que estuvo internado en el hospital.

Tres años después que comenzó a recuperarse y a sobrellevar su condición, puso en marcha su promesa. Escogió los días miércoles y viernes para ir a contarles cuentos a los niños en la Sala de Oncología de La Mascota, tal como había prometido.

Desde entonces también ha visitado la sala de Nefrología, donde le realizan las hemodiálisis a los niños, la habitación de Neonatología donde se encuentran las madres y la de Infectología donde están los niños que conviven con el virus del VIH para narrarles historias y cuentos.

“Esto lo hago desde hace años de forma voluntaria, me gusta hacerlos sonreír, esto es difícil, ya que en la teoría el niño debe sobreponer sus fuerzas al sufrimiento, a las dolencias físicas, psíquicas, emocionales, las historias bien contadas hacen que ellos se desconecten por completo de sus dolencias. Lo que hace especial este voluntariado es que quien lleva ese poquito de alegría, vive también amenazado, porque padezco de insuficiencia renal crónica desde hace años. Sufro de dolorosas sesiones de hemodiálisis tres veces por semana, cirugías, crisis. Doy la energía y la alegría que me falta, doy el entusiasmo que muchas veces no tengo”, añadió.

Necesita apoyo

José trabajó durante 17 años como promotor y capacitador especializado en estrategia de promoción de la lectura temprana, en la fundación de “Libros para Niños”.

Fue jubilado por incapacidad. Hay momentos en que no tiene recursos para solventar los gastos de su enfermedad. Si desea apoyarlo puede llamarlo al número 8393—6570.

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