Reflexión del día: Cuando gano y cuando pierdo

Estaban unos jovencitos discutiendo sobre las diferencias en cómo son los ganadores y los perdedores y se me ocurrió que hiciéramos una encuesta.

Cuando gano y cuando pierdo. HOY/Thinkstockphotos.com

 

HOY

Estaban unos jovencitos discutiendo sobre las diferencias en cómo son los ganadores y los perdedores y se me ocurrió que hiciéramos una encuesta con la condición de decir la verdad y solo la verdad de lo que hacen y lo que se dice de los ganadores y de los perdedores para llegar a esta conclusión:

Cuando el ganador comete un error, dice: “Yo me equivoqué” y cuando el perdedor comete un error, dice: “No fue mi culpa”.

El ganador trabaja más fuerte que el perdedor y tiene más tiempo y un perdedor está siempre “muy ocupado” para hacer lo que es necesario.

El ganador enfrenta y supera el problema, y el perdedor le da vueltas y nunca logra resolverlo.

El ganador se compromete y el perdedor hace promesas.

El ganador dice: “Yo soy bueno, pero no tan bueno como a mí me gustaría ser”; y el perdedor dice: “Yo no soy tan malo como otra gente”.

El ganador escucha, comprende y responde y el perdedor solo espera hasta que le toque su turno para hablar.

El ganador respeta a aquellos que son superiores a él y trata de aprender algo de ellos; el perdedor se resiente con aquellos que son superiores a él y trata de encontrarles defectos.

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El ganador se siente responsable por algo más que su trabajo y el perdedor no colabora y siempre dice: “Yo hago mi trabajo”.

El ganador dice: “Debe haber una mejor forma de hacerlo…” y el perdedor dice: “Esta es la manera en que siempre lo hemos hecho”.

El ganador se esfuerza por amar a Dios con hechos y el perdedor con muchas palabras y ninguna realización.
Al finalizar, un chavalito que estaba allí se me acercó y me dijo: “Soy perdedor, pero ya le dije a Dios que seré un ganador”.

¡Dios te bendiga! Padre Óscar Chavarría. Correo: padreoskar@gmail.com

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