Prevenga enfermedades con un buen lavado de manos

Prevenga infecciones, y hasta la propia conjuntivitis, con el más sencillo programa de higiene de manos. Aprenda en pasos sencillos cómo lavarlas

HOY
Con agua y jabón se pueden prevenir numerosas infecciones. El simple hecho de lavarse las manos evita el contagio de enfermedades, como la hepatitis A transmitida a través de alimentos contaminados o de las heces, o bien librarse de contraer conjuntivitis.

La prevención es muy sencilla, en segundos se puede llevar a cabo uno de los mejores y más sencillos programas de higiene. Como las manos lo tocan todo pueden albergar unas 800,000 bacterias.

Si la rutina de lavarse las manos no se repite cada vez que sea necesario y no se produce de manera correcta, las manos se convierten en fuente de gérmenes, ya que estos pueden llegar a sobrevivir hasta tres horas en las extremidades.

La hora adecuada
Igual que después de cada comida se debe realizar una buena higiene bucal, al terminar ciertos actos ‘sucios’ hay que lavarse las manos: después de ir al baño —siempre, aunque sea el propio—, al acabar la jornada laboral, después de toquetear billetes (un estudio de la Universidad de Oxford acaba de revelar que el dinero que circula por la zona euro tiene de media 26,000 bacterias por billete).

Tras estornudar o toser cuando se tape la boca, después de tocar mascotas e incluso después de manipular alimentos crudos, como por ejemplo la carne, un huevo o una lechuga con pesticidas. Además, hay que ser meticulosos y escrupulosos antes de comer, de tocarse la boca o los ojos.

Cuidado también con morderse las uñas con las manos sucias. Sobre todo en niños, es muy importante inculcar el hábito, para que con los años lo realicen casi sin pensarlo.

Pasos

Mójese las manos. Aplique suficiente jabón para cubrir todas las superficies de las manos.

Frótese las palmas de las manos entre sí. Luego frótese la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda entrelazando los dedos, y viceversa.

Frótese las palmas de las manos entre sí, con los dedos entrelazados. También hágalo con el dorso de los dedos de una mano contra la palma de la mano opuesta, manteniendo unidos los dedos.

Rodeando el pulgar izquierdo con la palma de la mano derecha, fróteselo con un movimiento de rotación, y viceversa. Frótese la punta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda, haciendo un movimiento de rotación, y viceversa.

Por último, enjuáguese las manos y séqueselas con una toalla de un solo uso. Utilice la toalla para cerrar el grifo. Sus manos son seguras.

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