Acusan a seis por balacera donde resultó herido un inspector de la Policía

Otros cinco son procesados por encubrimiento y el autor de los disparos permanece hospitalizado

Balacera

En la balacera resultaron dos personas heridas. HOY/Cortesía Canal 87 de Sébaco

HOY / Matagalpa

Bajo custodia policial, Arfasar Alexander Urrutia Jarquín, de 22 años, continúa internado en el hospital de Matagalpa, donde el lunes enfrentó la audiencia preliminar de un proceso penal por los delitos de homicidio en grado de frustración en perjuicio del inspector de la Policía, René López Aráuz y portación ilegal de armas.

Urrutia Jarquín convalece del balazo que recibió en la espalda, mientras se enfrentaba a tiros contra un grupo de policías que pretendía detenerlo, la tarde del pasado 6 de septiembre en el barrio El Porvenir, conocido como barrio El Hoyo, al este de la ciudad de Sébaco.

En la balacera, presuntamente iniciada por Urrutia Jarquín, este asestó dos balazos al inspector López, de la Dirección Antidrogas de la Policía, quien también tuvo que ser internado en el hospital de Matagalpa.

Pero, además de Urrutia Jarquín, la Fiscalía acusó al comerciante José Adán Centeno Castro, a las hermanas Heiling Massiel y Jaqueling Álvarez Rivera, Óscar Antonio Barba Ruiz y Milton Pérez Ruiz, como presuntos autores de encubrimiento.

Los cuatro primeros están detenidos y enfrentaron la audiencia preliminar el domingo 10 de septiembre. En tanto, Pérez Ruiz está prófugo.

Según la acusación, Urrutia Jarquín estaba con tres desconocidos presuntamente comercializando marihuana y piedras de crack.

López y otros seis policías llegaron al sitio en una camioneta.

Uno de los oficiales se habría identificado como policía, pero inmediatamente el sospechoso Urrutia Jarquín sacó un arma calibre 38 con la que disparó contra los agentes y corrió hacia el patio de una casa, desde donde disparó contra López, asestándole un tiro en el pecho y otro en el brazo derecho.

El policía herido le asestó un balazo en el hombro a Urrutia, quien logró escapar hasta llegar a la casa de su pariente Heyling Massiel.

Ella y su pareja, Pérez Ruiz, con ayuda de Barba Ruiz, llevaron al sospechoso a una finca, para “eludir la investigación”, refiere la acusación.

A CLÍNICA

En esa finca, Heyling Massiel habría llamado al comerciante Centeno Castro “orientándole” que contratara un taxi para ir a la finca y llevar a Urrutia Jarquín a un hospital. La acusación señala que Centeno, en una
moto, llevó al taxista hasta la finca.

Heyling viajó en el taxi con Urrutia Jarquín y en el municipio de San Isidro los esperaba Jaqueling. Ambas mujeres ingresaron después al sospechoso a una clínica privada en Estelí, donde brindaron identidades diferentes.

Una de ellas registró a Urrutia Jarquín con el nombre de José Alejandro Álvarez Sánchez y la otra dijo después que este se llamaba José Baltodano Sánchez y que este se había herido accidentalmente mientras practicaba tiro
al blanco en un reparto Santa Elena en Estelí.

Por esas contradicciones, el médico que los atendió avisó a la dirección del centro asistencial que, a su vez, comunicó a la Policía.

El comportamiento de los implicados, según la Fiscalía, era con presunto conocimiento del actuar ilícito de Urrutia Jarquín y con el propósito de ayudarle a que evadiera la captura e investigación policial.

En la audiencia realizada el domingo, los defensores de los cuatro presuntos encubridores coincidieron al apuntar que el actuar de estos fue por “humanismo”, ayudando a un herido a ser llevado a un centro asistencial.

La titular del Juzgado Único de Distrito Penal de Audiencias en Matagalpa, María Josefina Vásquez, admitió la acusación contra los cuatro presuntos encubridores, les impuso la medida cautelar de prisión preventiva y
programó la audiencia inicial del proceso para el 21 de septiembre próximo.

 

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