¿Cómo y quién decide el nombre de los huracanes?

Las listas elaboradas con nombres en inglés, español y francés, para los huracanes, se reciclan cada seis años.

Foto: ilustrativa

HOY

Usar nombres propios en lugar de números o términos técnicos tiene el objetivo de evitar confusión y facilitar la divulgación de alertas.

El listado de nombres para los ciclones tropicales del Atlántico fue creado en 1953 por el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. (NHC, por sus siglas en inglés) y se ha utilizado como estándar para las listas de otras regiones del mundo.

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De este modo, los huracanes se organizan cada año en orden alfabético a excepción de las letras Q, U, X Y y Z-, alternando nombres masculinos y femeninos.

Y los nombres de estos son diferentes para cada región.

Este año ya van cuatro en el Atlántico: Frankly, Gert, Harvey e Irma.

Las listas elaboradas con nombres en inglés, español y francés se reciclan cada seis años. Así, por ejemplo, la lista que se utilizó en 2010 sirvió también para 2017.

Los comités regionales de la OMM se reúnen anualmente para decidir cuáles nombres de tormentas del año anterior deben ser “congelados” por haber causado un impacto particularmente devastador.

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Un ejemplo es Katrina, el huracán que dejó más de 2.000 muertos en Nueva Orleans (EE.UU.) en 2005, cuyo nombre no se ha reutilizado.

En 2011 apareció Katia en sustitución.

Mujeres y hombre

Los nombres cambian de acuerdo con la región donde ocurren los ciclones. HoY/Foto: Internet

Koji Kuroiwa, jefe del programa de ciclones tropicales de la OMM, le explicó a la BBC que la práctica de ponerle nombre femenino a los huracanes se extendió entre los meteorólogos del ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial.

“Preferían escoger nombres de sus amantes, esposas o madres. En aquella época, la mayoría recibía nombre de mujer”.

El hábito se convirtió en norma en 1953, pero se añadieron también nombres masculinos durante la década de 1970, para evitar el desequilibrio de género.

En 2014, un estudio de la Universidad de Illinois (EE.UU.) afirmó que los huracanes con nombres de mujer mataban a más personas que aquellos con nombre masculino.

Matthey causó grandes destrozos en Haití. Hoy/Foto: Internet

¿La razón? Que los llamados como mujeres se toman menos “en serio” y por ello hay menos preparación para enfrentarlos, según la investigación.

Los científicos analizaron las cifras de muertes causadas por huracanes en EE.UU. durante más de seis décadas, concluyendo que las tormentas con nombre de mujer mataron a casi el doble de personas.

Tras conocerse estas conclusiones, desde el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. subrayaron que las personas deberían poner el foco en la amenaza que supone cada tormenta, independientemente de si llama Sam o Samantha.

En la actualidad, los nombres cambian de acuerdo con la región donde ocurren los ciclones.

El huracán Harvey causó grandes inundaciones en Texas. Hoy/Foto: Internet

En el oeste del océano Pacífico, por ejemplo, también se utilizan nombres de flores, animales, personajes históricos y mitológicos y alimentos, como Kulap (“rosa” en tailandés), según le dijo a la BBC Julian Heming, científico de previsiones tropicales del servicio meteorológico británico Met Office.

En el caso de que más de 21 huracanes se formen en el Atlántico en una misma temporada y agoten las letras latinas, las tormentas adicionales se nombrarán a partir del alfabeto griego.

Historia de la palabra huracán

La palabra huracán tiene varios orígenes… los mayas tenían un dios creador llamado Hurankén, quien, en el origen de los tiempos, esparció su aliento y puso orden en las aguas, creando así la Tierra. Es quien gobierna el trueno, el rayo, los vientos y las tempestades.

También se sabe que el pueblo arahuaco, en las Antillas y el mar Caribe, llamaba Juracán a un dios maligno.

Los quechuas, en el sureste del continente americano, usaron el nombre Hurakán para referirse al dios de los truenos y las tormentas.

A pesar de que se trata del mismo fenómeno, en el mundo se les llama de otras maneras; por ejemplo, en la India y en el golfo de Bengala es Ciclón, del griego kiklon “dar vueltas o girar”.

En el Pacífico, en las Filipinas, el grupo indígena tagaló les dice Baguio; en el Atlántico, en Haití, les llaman Taino; en Australia lo nombran Willy Willy.

En el norte del océano Pacífico, en China y Japón, les llaman Tifón. En chino es Ta, “grande” y Fun, “viento”. Tifón también fue el nombre de un enorme y temible dios griego, que podía crear huracanes y terremotos.

 

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