El favor que le costó la vida a Marisol, la embarazada asesinada por equivocación

Celos, odio y un crimen cometido en presencia de dos niños, en una comunidad remota de San José de Bocay.

HOY

Óscar Danilo Díaz tiene grabada en su memoria la escena que encontró cuando escuchó los gritos de Marisol López Rodríguez, de 20 años, con ocho meses de embarazo, quien fue víctima de 15 machetazos, los cuales se los propinó su agresor frente a su hijo y sobrina, ambos de cuatro años.

La vivienda de Óscar Danilo queda ubicada como a una cuadra de donde sucedía el crimen, hasta donde se escuchaban los gritos de la mujer que pedía ayuda y los desgarradores lamentos de ambos niños que en medio de su inocencia solo pensaron en correrse.

En este lugar yacía el cuerpo agonizante de Marisol cuando fue encontrada por su vecino. HOY/Uriel Molina
En este lugar yacía el cuerpo agonizante de Marisol cuando fue encontrada por su vecino. HOY/Uriel Molina

El vecino al escuchar el llamado de auxilio solo logró agarrar su machete y pensar en hacer justicia con sus propias manos.

Llegó a la vivienda donde Marisol estaba entre unas plantas y en un charco de sangre, aún con vida. El criminal seguía a los niños para también matarlos, pero cuando se percató de la presencia de Óscar Danilo prefirió salir corriendo por las montañas.

Óscar dio persecución al sujeto, que huía con el machete lanzándose cercos de alambres de púas. Este también hizo lo mismo porque deseaba con todas sus fuerzas que el criminal sintiera lo que le hizo a la indefensa mujer.

Roberto Montenegro Picado, de 38 años, cuya esposa no superaba que conviviera con otra mujer. HOY/Uriel Molina
Roberto Montenegro Picado, de 38 años, cuya esposa no superaba que conviviera con otra mujer. HOY/Uriel Molina

Escape

La lucha por alcanzarlo fue en vano, pues este logró huir y se le perdió en unos matorrales. Óscar Danilo regresó donde la mujer agonizaba junto a su hijo y su sobrina que vieron sus últimos suspiros.

“Yo estaba trabajando en mi casa, yo escuché unos gritos de unos niños que decían: ‘¡Ay, mamita!’. Pero cuando yo vengo a ver, el hombre iba detrás de los niños, y yo le empiezo a gritar: ¡Cobarde, cobarde! Yo le di persecución. Cuando yo me regresé estaba ella boca abajo, ahí (señalando unas plantas) todavía hay pelo (cabello) de cuando la macheteó, eso que hizo ese hombre ni quiera Dios.

Yo me puse a pensar en la Policía que después me iban a meter preso —si hubiera matado al asesino—, pero hubiera sido con gusto”, expresó Óscar Danilo.

A Marisol le cercenaron una de sus manos. Óscar contó que hizo unos tres intentos por hablar, pero no tuvo fuerzas, solo quedaba viendo a su pequeño hijo y este la miraba con gran inocencia. Se observaba que el bebé que llevaba en su vientre se movía constantemente. Después de unos segundos ambos murieron.

Vivienda donde ocurrió el crimen, alejada del poblado principal. HOY/Uriel Molina
Vivienda donde ocurrió el crimen, alejada del poblado principal. HOY/Uriel Molina

Favor fatal

El favor que le costó la vida a la joven fue haberle dicho sí a su hermana Alba Nubia Herrera, de 27 años, cuando esta última le pidió que le cuidara la vivienda donde habita con su esposo Roberto Montenegro Picado, de 38 años, ubicada en la comunidad Santa Teresa Tesalónica Número 2, a unos 10 kilómetros del municipio de San José de Bocay, Jinotega.

El destino le tenía preparada una mala jugada a Marisol. Ella se encontraba en el inmueble sin imaginar que un sujeto llegaría hasta el lugar a propinarle 15 machetazos que en realidad eran para su hermana Alba, pero este se equivocó.

Alba Nubia mantiene una relación con Roberto desde hace más de ocho años y procrearon una niña de cuatro años. En la vivienda donde ellos habitan actualmente y donde se cometió el crimen, antes vivía Adela Castillo Rocha, de 35 años, primera pareja de Roberto y con quien procreó dos hijas de 8 y 10 años.

Cuando Roberto decide formalizar su relación con Alba Nubia, “saca” de la casa a su primera pareja con sus dos hijas. Esta situación llenó de odio a la mujer que en dos ocasiones amenazó de muerte a Alba Nubia, pero esta última jamás se imaginó los alcances de lo que era capaz.

“Ella me había amenazado, me había gritado de que ella me iba a mandar a matar pero yo nunca pensé de que fuera capaz de eso, en dos ocasiones ella me dijo eso, la primera vez hace tres años yo la encontré en un camino y ella pasó cerca de donde yo estaba parada y no me dijo nada, pero cuando ella iba un poco más largo ella me gritó y me dijo: ‘Pero mirá maldita, te voy a mandar a matar’ y el 23 de junio del año pasado, también ella me llamó por teléfono diciéndome que me iba a mandar a matar”, explicó Alba Nubia.

Supuestamente el crimen en contra de ella se había planificado tres meses antes por la mujer enardecida por los celos, pero el día escogido por Adela fue el domingo 13 de agosto a plena luz del día.

Alba Nubia comentó que todo lo tenía bien planeado. Un mes antes le había “prestado” la niña de 8 años a Roberto para que la tuviera en su vivienda. Presuntamente lo que quería era darle tiempo a su sobrino Byron Rayo Castillo para que llegara desde El Rama a ejecutar el fatal suceso.

Lo que la mujer pretendía era que el día que su expareja le llevara de regreso a la niña, Alba Nubia quedara sola y que su sobrino llegara a matarla, aún sin conocer la zona.

Comunidad de Santa Teresa, municipio de San José de Bocay, Jinotega. HOY/Uriel Molina
Comunidad de Santa Teresa, municipio de San José de Bocay, Jinotega. HOY/Uriel Molina

Ese domingo que marcó a toda la comunidad, Adela empezó a llamar a Roberto para que le llevara a la menor de edad a El Cúa, Jinotega, previendo que Alba Nubia quedara sola en la casa.

Según Alba Nubia, el error de ella fue salir de la vivienda ese mismo día cuando también salió su esposo.

“Ese día ella hizo el plan, nosotros teníamos una hija de ella, de las que ella tiene con mi compañero, es la menor y ella se la pidió a él que se la trajera a El Cúa que ella quería ver a su hija, ese fue el medio que ella utilizó para sacarlo a él de la casa para que me dejara sola, cuando él salió de la casa entonces yo tenía ideas de ir a ver a mi abuelita, pero no me gustaba dejar la casa sola, entonces anduve pidiéndole a mi hermana que ella me fuera a cuidar la casa, yo le dije a ella que no me iba a dilatar (tardar) porque yo le dije que le iba a dejar a mi hija para que mirara que iba a regresar rápido”, dijo Alba Nubia.

Gran tristeza

Esta se lamenta por la manera tan cruel en que murió su hermana, sabe que el crimen era dirigido para ella, llora con gran tristeza al recordar que fue ella quien le pidió el favor de cuidar su vivienda mientras visitaba a su abuela.

Comentó que todo fue por haberse enamorado de Roberto, con quien siempre se ha llevado bien y que es un buen hombre. Adela nunca pudo superar que la dejara por Alba.

La mamá de Marisol y Alba, María López, lamenta grandemente la muerte de su hija y pide que los autores paguen por ese crimen.

“El crimen contra mi hija fue de día como a eso de las 2:00 (de la tarde). Ella estaba donde la otra hija mía cuidando la casa, cuando llegó el hombre (el criminal) solo estaba con los dos niños, a mí fue que me llegaron a avisar cuando ya estaba muerta, para ser sincera yo no la pude ver, a ella la levantaron y no la pude ver, ni en la vela ni en el entierro la pude ver”, manifestó López.

Niños vieron todo

La niña de cuatro años es la principal testigo porque sabe hablar perfectamente, el niño de la ahora occisa habla poco, pero sí pregunta a su abuela: “¿Dónde está mi mamá Marisol? ¡Quiero ver a mi mamá Marisol!”. Su abuela le dice que está en el cielo.

La niña de cuatro años ha comentado a sus familiares y a la Policía Nacional que vio cuando el hombre llegó con un machete y no dijo nada. Solo vieron cuando empezó a agredir a Marisol, ellos vieron todo el hecho.

Comunidad remota
La vivienda donde Marisol habitaba junto con su familia y a su hijo queda ubicada en una comunidad llamada La Camaleona, localizada a unos 20 kilómetros de Santa Teresa.

Es una comunidad remota donde no hay agua potable, ni luz eléctrica. Los pobladores explicaron que cuando ya va oscureciendo, buscan cómo encender los candiles y encerrarse en sus viviendas construidas de madera.

En la comunidad se ubican pocas casas y están alejadas unas de las otras. Sus habitantes deben movilizarse a pie o en caballos. Los niños no van diario al colegio puesto que está ubicado en Santa Teresa y se les complica mucho, dijeron los habitantes.

La vivienda de Alba Nubia está ubicada en la propia comunidad Santa Teresa. Es un lugar alejado y poco poblado. Para llegar hasta dicha vivienda se debe ir a pie, pasando por inmensos cafetales. Las viviendas de Alba Nubia y Óscar Danilo son las únicas que se encuentran cerca del río, es decir alejadas del poblado principal.

Para llegar hasta la vivienda donde se ejecutó el macabro crimen se debe recorrer unos diez kilómetros, pero hasta cierto punto en vehículo, después se debe ir a pie aproximadamente kilómetro y medio para llegar hasta la humilde casa que está ubicada en una cuesta.

Espere mañana la reacción de la población ante el crimen, cómo se sienten de atemorizados y sin acceso a la Policía Nacional y a medicinas.

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