El Teatro Nacional Rubén Darío, pieza arquitectónica de la vieja Managua

En su escenario se ha presentado un lista interminable de artistas

Su escenario ha sido testigo de la llegada de grandes artistas al país entre ellos Raphael, galardonado con el Disco de Uranio por las más de 50 millones de copias vendidas con su álbum “Raphael: ayer, hoy y siempre”, además sobresalen Julio Iglesias, Chayanne, Ángela Carrasco, Los Niños Cantores de Viena, Richard Clayderman entre muchos otros, ellos han ofrecido memorables shows en la Sala Mayor de esta joya arquitectónica como es considerado el Teatro Nacional Rubén Darío.

Su origen se remonta en 1964. Doña Hope Portocarrero de Somoza, esposa de Anastacio Somoza Debayle, fue quien impulsó la idea de crear un lugar donde la cultura del país se promoviera.

“El Primer Centenario del Natalicio de Rubén Darío. Esa fue la causa principal para crear el Teatro Nacional Rubén Darío. Doña Hope realizó muchas actividades para recaudar fondos y construir el Teatro”, cuenta Clemente Guido, historiador y expresidente de la Junta Directiva de dicho teatro.

En Nicaragua, antes de la construcción del Teatro Nacional Rubén Darío, existían dos edificios más que funcionaban como teatros, estos eran el Teatro González y el Teatro Margot, edificios que aún se encuentran vigentes pero que dejaron de funcionar hace décadas.

Fue hasta 1966 que se inició la construcción del TNRD. Foto: Cortesía

A pesar que desde 1964 se pensó en la construcción del Teatro Nacional Rubén Darío fue hasta 1966 que su construcción empezó a tomar forma.

El 12 de septiembre de 1966, Doña Hope de Somoza, acompañada de la Junta Directiva y miembros del Instituto Pro Arte Rubén Darío y otras personalidades, colocó la primera piedra.

“Antes de la construcción de este teatro se pensó en un proyecto más ambicioso, la idea era inmortalizar el legado de nuestro gran poeta Rubén Darío, dentro de las ideas surgió construir un centro cultural, pero los costos eran muy elevados y por eso se estableció que se realizaría un teatro que portara el nombre del poeta nicaragüense”, relata Ramón Rodríguez, actual director del teatro.

El mejor
Casi tres años después el proyecto debió finalizarse para ser inaugurado el 18 de enero de 1970, sin embargo no se cumplió esa fecha y se inauguró un 6 de diciembre de 1969, un día después del cumpleaños del mandatario Anastacio Somoza.

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Los directivos del Teatro decidieron cambiar, hace un par de años, esa fecha de inauguración y ahora cada aniversario se celebra el 18 de enero.

El periódico estadounidense The New York Times escribió en abril de 1970 que el TNRD era “el mejor centro para las presentaciones artísticas en Latinoamérica”.

“El Teatro Nacional Rubén Darío no es solo un centro de referencia cultural a nivel nacional, sino en Centro y Latinoamérica. Ese periódico estadounidense lo proclamó como el cuarto mejor teatro de América Latina”, menciona Rodríguez.

El piano en el Teatro Nacional Rubén Darío fue también donación de España. Foto: Archivo La Prensa

Vivencias
Los recuerdos invaden la mente de Doña Irene López Pérez, folclorista y coreógrafa nacional con más de 20 años de trayectoria en la danza. López rememora como si fuese ayer cuando se presentó por primera vez en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío, ella tuvo el privilegio de ser la primera nicaragüense en gozar de este privilegio.

“Artistas internacionales fueron quienes inauguraron aquel templo cultural, los nicaragüenses no gozábamos de ese privilegio hasta 1979, fecha en que se reivindicó los derechos de los artistas en el país”, señala López Pérez.

Amalia Hernández Navarro, del Ballet Folclórico de México, fue quien se encargó de la inauguración del teatro.
Después de la presentación de la folclorista Irene López más artistas nacionales se sumaron a presentarse en el escenario del teatro. En las paredes de aquel teatro, además de cultura e historia, han surgido muchas vivencias.
Irene López (folclorista) y Francisco Martínez (técnico de iluminación y sonido del TNRD) se conocieron en ese lugar.

“Yo trabajaba en el Teatro y ella realizaba presentaciones danzarias, fue así como surgió el amor, hoy ya tenemos 44 años de matrimonio”, comparte Martínez.

 

Irene López (folclorista) y Francisco Martínez (técnico de iluminación y sonido del TNRD). Se enamoraron en el teatro.

Esta magnífica obra (El Teatro Nacional Rubén Darío) es además testigo de la historia del país, su estructura ha sobrevivido a diversos desastres naturales entre ellos el terremoto que enterró a la vieja Managua en 1972 y el paso destructivo del Huracán Mitch en 1998.

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“Estaba bien construido, no lo dañó realmente. Había sido creado para resistir terremotos y lo demostró en 1972. Casi toda Managua fue derrumbada pero el TNRD no. Siguió en pie”, ratifica Guido.

El Teatro Nacional Rubén Darío ha sido testigo del éxito de las más grandes estrellas del espectáculo nacional e internacional.
Música, drama, ópera, ballet pueden presentarse en el escenario flexible. Los grandes vestíbulos, los camerinos y las oficinas complementan su funcionamiento cuando es usado para reuniones cívicas y culturales incluyendo grandes convenciones internacionales.

1,200 personas es la capacidad de la Sala Mayor del TNRD y el récord de venta de boletos lo ostentó César Meléndez con la presentación de su obra “El Nica”.

Algunos de los artistas nicaragüenses que se han presentado en el teatro son: Katya Cardenal, Camerata Bach, La Nueva Compañía y la lista interminable de compañías de danza, ballet, entre otros.

Salón de los Cristales en el Teatro Rubén Darío. Foto: Archivo La Prensa

En la Sala Mayor de este teatro se firmó el pacto político entre el dictador Anastasio Somoza Debayle y el líder conservador Fernando Agüero en 1970. “En ese mismo lugar, los comandantes de la Revolución entregaron medallas de Rubén Darío a artistas y poetas destacados en los años ochenta. Además el presidente Arnoldo Alemán entregó la medalla y placa de reconocimiento a una hija representante de Doña Hope Portocarrero al cumplir el teatro 30 años de fundación en 1997. Cuánta gente diferente ha puesto sus pies en ese escenario mayor. Eso es tener historia”, finaliza Clemente Guido.

Elementos

José Francisco Terán Callejas, arquitecto principal de la obra, hace una remembranza de lo que fue la construcción del Teatro Nacional Rubén Darío en “Apuntes para la historia del Teatro Nacional Rubén Darío”, publicado en la Revista de Temas Nicaragüenses, edición de marzo de 2010.

“Su costo sería de aproximadamente tres millones de dólares. Se proponía que el Gobierno aportara hasta un 80% y el resto se reuniría mediante múltiples promociones dentro y fuera de Nicaragua”, cita el libro.

Donaciones

“El Salón Magno” era parte del Teatro Nacional Rubén Darío, años después de su inauguración pasó a llamarse “El Salón de Los Cristales”. Las grandes lámparas de cristal que forman parte de este salón fueron donadas desde España.

El embajador de Nicaragua en España, para esos años el Dr. Vicente Urcuyo, las entregó como contribución de España en lazos de hermanamiento con Nicaragua.

El Teatro Nacional Rubén Darío en los últimos años. Foto: Archivo La Prensa.

“En total eran tres arañas las que mandaron desde España, no traían instrucciones de cómo instalarlas, tuve que aventurarme a ponerlas con los conocimientos básicos que tenía en el ramo de la electromecánica”, puntualiza Francisco Martínez, quien se encargó por más de tres años de la iluminación y sonido del Teatro Nacional Rubén Darío en cada función.

51 Años tiene de fundación el Teatro Nacional Rubén Darío, en su escenario se ha presentado un lista interminable de artistas.

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