El arte de “atrapar” clientes

La competencia los ha llevado a buscar nuevos métodos

Cada cliente elige lo que se va a comer, a veces hacen su propio precio pidiendo extras de algún alimento que no es parte del plato. HOY/FOTO: Uriel Molina

HOY

La mayoría de personas que visita el mercado Roberto Huembes, y pasa por el sector de las comidas, han caído en la tentación de degustar de una taza de sopa o bien un exquisito plato de comida en este sector; pues las personas encargadas de hacer las invitaciones logran capturar la atención de cualquiera con su creativa elocuencia.

“Vas a comer amigo, tenemos sopa de res, de gallina, de pescado, sustancia de garrobo, médula, seso, hay bistec encebollado, pollo a la plancha, carne asada, pollo frito…”, es parte del menú que recitan estos vendedores cada vez que una persona pasa por el lugar.

Según la señora Blanca Pavón hay bastante competencia en el negocio de las comidas, sin embargo, nadie se va a su casa sin al menos haber vendido algo.

Según los comerciantes venden comida fresca, a precios asequibles al bolsillo. HOY/FOTO: Uriel Molina

“Cada dueño de local, debe de buscar la forma de encantar al cliente, aunque cada uno ya tiene hecho sus clientes, siempre es importante tener algo nuevo que ofrecer, es lo principal”, expresa Pavón.

Cantidad

Pavón refiere que cada vez que los productos de la canasta básica suben de precio no tienen otro remedio más que reducir las porciones que se le da a cada cliente.

“No podemos subir el precio de cada plato de comida, porque sino el cliente no va a comprar, se limitan a pagar los 70, 80 y 90 córdobas que cuesta cada plato, nosotros por no dejarlo ir, no tenemos más opciones, incluso nos han venido clientes que andan poco dinero y le acomodamos el precio a sus posibilidades”, explica la vendedora.

Por otro lado, la señora Susana Maradiaga, quien vende comida desde hace más de 10 años en este mercado, comenta que a pesar que las ventas siempre se mantienen, “nada es como antes, los salarios que tienen ahora las personas no permiten que uno coma algo fuera de casa, para algunos eso es un lujo, lo hacen por la necesidad, por eso es que nosotros tenemos que estar activos, tratando de motivarlos, rogar a las personas para que prueben la cuchara”, relata la señora.

Cada día ofrecen un menú diferente a cada cliente; el precio más alto es de 90 córdobas. HOY/FOTO: Uriel Molina

Maradiaga comenta que la buena presentación del lugar, forma parte de las estrategias de ventas, pues solo así las personas van a tener la confianza de que se están llevando al estómago algo de calidad.

“Cada vendedor debe de cuidar su imagen, quien les colabore, debe de tener una presentación saludable y limpia, las personas se fijan en todo, sí queremos vender, debemos de darnos nuestro lugar ante los visitantes de este mercado”, puntualiza Susana.

“Quien me conoce, sabe en qué comedor debe de sentarse. A los clientes les gusta la amabilidad, la alegría, el aseo, la buena comida, es lo que cada uno debemos ofrecer”.
Alex Blandón, vendedor.
Alex Blandón, vendedor.
Vendedores ambulantes
Según los comerciantes, una de sus principales luchas es intentar dialogar con las personas que se acercan a las mesas donde están los clientes a ofrecer sus productos o a pedir dinero, para que lo hagan cuando el visitante hayan terminado de comer.

“Cada persona es distinta, no sabemos cómo van a reaccionar, preferimos que todo el ambiente se maneje en santa paz, algunos vendedores han comprendido pero otros no hacen caso. Los clientes ven que nosotros hacemos lo posible, eso es lo principal, pues a pesar de todo ellos también se andan ganando la vida”, subraya Estela Castro, comerciante.

 

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