Migración legal de nicaragüenses a Costa Rica sigue disminuyendo

Entre 2014 y 2016 son 37,196 los nicaragüenses que dejaron de emigrar a su vecina del sur.

La pérdida de empleos en Costa Rica desalentó la llegada de migrantes nicaragüenses. HOY/Foto: Archivo

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La migración ordenada de nicaragüenses hacia Costa Rica ha vuelto a bajar, según estadísticas de movimientos migratorios de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), que demuestran una tendencia prolongada después del año 2013.

De acuerdo con las cifras, el año pasado llegaron a este país por la vía legal 443,054 nicaragüenses, 4,794 menos que en 2015, año cuando ingresaron 447,803 personas originarias de Nicaragua.

Si bien es cierto la disminución es pequeña, se encaja en la tendencia a la baja observada después de 2013. Fue en ese año cuando el flujo de nicaragüenses hacia Costa Rica registró el pico más alto con 480,250 que migraron por las vías legales. En 2014 llegaron 467, 410.

Entre 2014 y 2016 son 37,196 los nicaragüenses que dejaron de emigrar a su vecina del sur, equivalente al 7,7%, según las estadísticas. Es preciso señalar que los registros no incluyen a quienes viajan por vías irregulares y a personas que ingresaron en más de una ocasión con sus documentos en regla.

“No podemos decir que la disminución en la llegada sea una cifra grande, si hablamos más de 30 mil personas eso no nos muestra una reducción completamente sensitiva”, analizó Quxabel Cárdenas, directora de la Asociación Enlaces Nicaragüenses.

“Sí demuestra que el flujo migratorio está estable. Hay una población de 443 mil personas (según registros del 2016) que tienen una vida estable en Costa Rica, esa es la migración regular. Esos datos lo que nos estaría diciendo es que hay una población que tiene trabajo, cédula de residencia, que entra con visa por tres meses pero que está manteniendo una vida estable en Costa Rica vinculada a situaciones laborales o de reunificación familiar”, añadió Cárdenas.

De acuerdo con Cárdenas, entre las causas de la baja está el rebote de la crisis económica mundial que en Costa Rica dejó mucho desempleo, lo cual perjudicó a la migración nicaragüense que llegó a buscar oportunidades laborales y al no encontrarlas, se regresaron. Otros –dijo – ni siquiera se aventuraron a viajar.

Producto del desempleo entre costarricenses y el alto costo de la vida, muchas familias ticas dejaron de contratar servidoras domésticas, por ejemplo, y algunas redujeron las jornadas de 5 a 2 días o turnos diarios a medio tiempo.

Los efectos también fueron drásticos en los sectores de construcción y agrícola. La llegada de nicaragüenses también fue desalentada por la apertura migratoria costarricense del año 2012 que permitió a miles de extranjeros a revalidar sus cédulas de residencias vencidas, según Cárdenas.

Una vez que los nicaragüenses regularizaron su estatus migratorios y ante la falta de empleo, regresaron a Nicaragua pero mantienen la residencia legal en Costa Rica. Además, dijo Cárdenas, Costa Rica amplió de 30 días a 90 días la vigencia de la visa, lo que provoca que las personas viajen menos a Nicaragua a renovarla.

“También es probable que al haber algunos programas sociales en Nicaragua, haya provocado que alguna gente se haya ido”, concluyó Cárdenas.

Los mismos datos de la DGME reflejan que la salida anual de nicaragüenses de Costa Rica a Nicaragua también ha disminuido. En el 2013 retornaron 482,537 nicaragüenses y el año pasado egresaron 439,939. La disminución fue de 42,598, lo que equivale al 8.8%.

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