Cuidados de la piel en la tercera edad

Las personas de la tercera edad tienen una piel frágil, propensa a sufrir alergias y todo tipo de males

Cuide su piel con esmero. Hoy/Foto: thinkstockphotos

HOY

La vejez no perdona, simplemente llega y se apropia de todos los rincones del ser, frena el ritmo de vida, los pasos, las palabras y las ansias. Abarca y modifica el cuerpo… de repente, lo que fue firme y sano empieza a decaer, aparecen arrugas, manchas, dolores y otras complicaciones.

Al llegar a esta etapa, muchas personas olvidan que ya no pueden cometer los mismos desmanes de la juventud: cantidades extremas de sol durante el día, baños de polvo en verano, alergias cutáneas sin medicación, llagas expuestas a contaminantes del entorno, alimentos dañinos, etc.

No cabe duda, durante este lapso el cuidado de los órganos debe ser más constante que nunca y la piel, el órgano más grande del cuerpo humano, no es la excepción.

La dermatóloga Karla Ulloa Díaz explica que la piel de los ancianos presenta una disminución de producción de lípidos o grasas, por eso luce delgada y se irrita con facilidad.

Otros factores del debilitamiento epidérmico son: el daño solar de toda una vida, enfermedades crónicas, ingesta de medicinas, entre otras.

“Ciertamente la piel de nuestros abuelitos es muy frágil y necesita ser cuidada con delicadeza, no es como la piel de los jóvenes que se caracteriza por la abundante producción de sebo y elasticidad”, refiere la experta.

Desventajas

Los adultos mayores tienen la piel más seca, por tal razón, hay más posibilidades de irritaciones, picazón, eczemas, dermatitis y alergias.

“Todo esto provoca rascado y por ende infecciones, la humedad puede ocasionar hongos en las plantas de las manos, pies y uñas”, apunta Ulloa Díaz.

Para prevenir infecciones mayores es recomendable no frotar ni jalar la piel afectada, ya que esta posee menos capacidad regenerativa.

“Con los años la epidermis se adelgaza, la piel envejecida se vuelve más pálida y traslúcida, se disminuye la resistencia y la elasticidad, los vasos sanguíneos son más frágiles, las glándulas sudoríparas producen menos sudor, la grasa subcutánea se pierde. Todo esto incrementa el riesgo de lesiones en la piel”, comenta.

Otro de los males que aparecen con la edad es la erisipela, una enfermedad infecciosa producida por una bacteria. Se caracteriza por enrojecimiento constante, inflamación y aumento de calor local, acompañado muchas veces de fiebre.

La dermatóloga enfatiza que este trastorno puede adquirirse a través de algunas infecciones por hongos en los pies, a través de úlceras o pequeñas heridas.

“Para evitar su desarrollo hay que mantener una piel sana. En caso de sospechar tener erisipela deben acudir al médico para su tratamiento, no se automediquen”, aconseja.

En cuanto a la hidratación de la piel la persona de la tercera edad debe modificar las costumbres de aseo diario, por ejemplo: no bañarse con agua caliente, el agua debe ser los más fresca que se pueda, el baño debe ser corto, rápido y con poco jabón.

Otra pesadilla

Las várices son otra de las molestias que se intensifican en la tercera edad, estas son venas grandes que se hinchan, se forman cuando las válvulas de las venas no funcionan bien, esto permite una acumulación de sangre. Suelen ir acompañadas de dolor, hinchazón, cansancio y generalmente requieren intervención quirúrgica.

”Para evitar las varices es necesario mantener un peso adecuado, hacer ejercicio de forma regular y alimentarse sanamente. En caso de tener várices el médico indicará estudios especiales para ver el grado de afectación o de insuficiencia venosa”, señala Ulloa Díaz.

También detalla que el tratamiento dependerá de cada caso, o sea se valorará el estado físico de la persona, sus debilidades y fortalezas.

”Algunas recomendaciones que les doy a mis pacientes son: evitar la vida sedentaria (caminar, nadar o correr son excelentes ejercicios), no exponerse a altas temperaturas como saunas o duchas calientes. No usar pantalones muy ajustados que impidan la circulación venosa, no permanecer de pie o sentado por largos periodos de tiempo”, sugiere.

Piel bonita toda la vida

Es difícil detener el paso de la edad, la dermatóloga asegura que algunas complicaciones no podrán evitarse pero, en lo que respecta a la salud de la piel sí se puede hacer algo.

“Para llegar a la vejez con una piel bonita y saludable les recomiendo usar todos los días protector solar, cremas hidratantes, practiquen una vida saludable, tomen dos litros de agua diario, hagan ejercicios, aliméntense sanamente, no fumen, no tomen licor, no se trasnochen y eviten cóleras”, recomienda la experta.

Fuente
Dra. Karla Ulloa Díaz, dermatóloga. Atiende en el Hospital Bautista. Celular 8886-6871.

 

...

Notas Relacionadas