No sé cómo contarle a mis padres que estoy embarazada

La adolescencia es una etapa de formación física e intelectual, pero algunas veces se ve truncada por embarazos.

HOY

Muchas son las mujeres que han pasado de ser niñas a madres, sus cuadernos y uniformes son cambiados por pañales y pachas.

Pese a los consejos en el hogar, hay adolescentes que ven truncados sus sueños de ser una profesional, casarse y tener una casa, por los embarazos no deseados.

Engendrar hijos es asunto de grandes. Se necesita madurez, dinero y visión del futuro. He ahí el problema… los adolescentes carecen de todo eso, simplemente se entregan a lo desconocido en nombre del amor y al no poder contarlo a sus padres, tratan de ocultarlo, fajándose.

Sin duda alguna, el embarazo es una problemática que debe tomarse en serio, es preciso estudiar el fenómeno e identificar los detonantes, las flaquezas familiares, el papel malogrado en las escuelas, los contextos culturales, las políticas del Estado, etc. Pero cuando las cosas ya son inevitables, es tarea de los padres ayudar a sus hijos.
“Los padres deben apoyar a sus hijos, esto no quiere decir que asumirán todas las responsabilidades, si no que les enseñarán a responder por los actos”, aconseja Róger Alfredo Martínez, psicólogo clínico.

Asimismo, recomienda no tratar el embarazo como un problema sino como una situación que plantea retos para todos, retos que pueden superarse a través de la unión familiar.

“Si ya los padres han aceptado ayudar entonces no tiene sentido vivir señalando el error… otra cosa infaltable: las dos familias deben hablar, y si en su dado caso los adolescentes desean mantener una relación sentimental, pues ayudarles a tomar las decisiones pertinentes”, aconseja el experto.

De igual forma recomienda a las jóvenes ser valientes y confesar la verdad a sus padres pues, tarde o temprano saldrá a la luz.

“Sí, a veces los padres se enojan mucho, dicen y hacen cosas por frustración, no obstante, en mi experiencia general, he visto cómo las familias se acomodan positiva y progresivamente, todo está en la actitud que se tome”, asegura.

Tomar valor

Es preciso hablar, de todas maneras tarde o temprano se conocerá la verdad. Hoy/Foto: thinkstockphotos.

Es normal que un embarazo en la adolescencia no sea la mejor noticia del año… los padres se defraudan y lo primero que piensan es que sus sacrificios y cuidados no fueron suficientes, buscan culpables, gritan, lloran, se ponen tristes. Pero por dentro siguen amando a la hija de sus entrañas.

“Recomiendo a las jóvenes que sean sinceras y sepan hablar… piensen primero cómo han reaccionado sus padres ante otras situaciones. Si han reaccionado mal pues, de igual forma ¡adelante!… muchos padres creen que las cosas es mejor saberlas por boca de sus hijos y no por terceras personas… tomen el valor y prepárense para todas las reacciones posibles, sean humildes, reconozcan sus errores, digan a sus padres que entienden sus sentimientos y molestias, coméntenles que se sienten dolidos por haberles decepcionado, esto ayuda a que ellos sean más comprensivos”, aconseja Martínez.

Finalmente, si consideran que los padres son muy violentos, entonces es preciso el acompañamiento.
“Abóquense con otros miembros de la familia, busquen respaldo, eso sí, no descarten la idea de la confesión”, finaliza.

Evitar embarazos

El tema de los embarazos en la adolescencia es asunto de todos… la familia, las escuelas, el Gobierno, la Iglesia etc. por tanto es recomendable trabajar en conjunto para evitar que aumenten los casos.

“A nivel gubernamental deben controlarse más los espacios televisivos donde se presenta pornografía… este tipo de escenas están siendo presentadas a plena luz del día y los jóvenes las están viendo, ellos piensan que no hay ningún riesgo en una relación sexo-genital, creen que así debe ser en la vida real y lo imitan”, indica Martínez.

También comenta que es urgente ampliar un programa de educación sexual en las escuelas que no solo vaya dirigido a los estudiantes sino también a los padres para que estos sepan dialogar con sus hijos.

“La familia es la mejor escuela de valores, si se predica con el ejemplo entonces se reducirá el riesgo de que los muchachos caigan en situaciones como estas”, asevera el experto.

Inquietudes

Según el psicólogo Martínez frecuentemente un embarazo en la adolescencia es un embarazo no planificado y mucho menos deseado, esto determina una actitud en primera instancia de rechazo y ocultamiento de su condición por temor a la reacción de los familiares, amigos y maestros; entonces estamos hablando de una afectación psíquica a nivel social porque la adolescente se aísla, se vuelve callada, deja de realizar juegos de rendimiento físico y también se ve afectada su psicología.

“La futura madre adolescente se enfrenta a las inquietudes tales como la transformación de su cuerpo lo que podría acarrear una disminución en su autoestima, se puede sentir gorda, fea, teme a las molestias del parto, se angustia por la actitud del padre, que en muchos casos también es otro adolescente. A ello se suma tener que abandonar a su grupo de iguales, interrumpir los estudios y quizás no poder continuarlos; dejar de divertirse, atender a su bebé y amamantarlo cada vez que llore, entre otros aspectos”, puntualiza el especialista.

Consejo a la juventud
Lic. Roger Alfredo Martinez  Psicólogo Clínico Clínica Redemptoris Mater, calle nueva del cementerio 1 1/2 cuadra al lago. Granada, Nicaragua. Celular: 85849784

”Queridos jóvenes… la vida no se acaba en la adolescencia sino que hay mucho más allá de lo que creen saber y conocer, disfruten sus etapas, tienen derecho a divertirse, pero también el deber de cumplir el rol que la misma edad les requiere, y es el de estudiar y prepararse para conseguir un buen futuro en donde libremente puedan decidir ser padres o no. No deben buscar poner dificultades que van más allá de las necesarias en su edad para crecer y madurar. Cada etapa tiene su tiempo y la adolescencia no es un tiempo para ser padres”, expresa el especialista.

...

Notas Relacionadas