La joven que se enamoró de un privado de libertad

Un amor que nació desde las celdas de La Modelo y no se apaga con nada

HOY

Un bebé viene en camino, su madre es una joven de 22 años de edad, quien estudia una carrera universitaria. Su padre es un privado de libertad, quien paga una condena en el Sistema Penitenciario Nacional, La Modelo.

Ellos se conocían desde que eran niños, pero nunca se confesaron amor hasta que él, Lee Evans Díaz Delgado de 22 años, fue detenido por delitos ligados al narcotráfico y fue condenado a 27 años de prisión y enviado a La Modelo a cumplir su condena.

Estando en la cárcel, Lee Evans comenzó a interesarse por ella, Nohemí Treminio, y comenzó a indagar sobre su vida.

“No habíamos compartido una relación, cada quien estaba por su lado, yo me junté con él cuando ya estaba en la cárcel, entonces ahí surgió la relación… él me buscó, él empezó a mandarme cartas con su abuelita”, expresó Treminio.

Así comenzó la historia de amor de ambos, Nohemí frecuentaba a su eterno amor en La Modelo y fue en una de las visitas conyugales cuando quedó embarazada.

El amor que siente Nohemí por Lee Evans es tan grande que cuando le toca ir a visitarlo debe levantarse muy temprano para hacer fila en el Sistema y poder ingresar, eso implica que debe ser revisada por funcionarios de la cárcel, pero aún así su amor no se desvanece.

Preocupados
Nohemí Treminio comentó que pese a existir una orden de libertad para Lee Evans Díaz Delgado, esta no se ha hecho efectiva de parte de las autoridades del Sistema Penitenciario.

Este lleva más de un año de estar detenido desde que fue capturado en Rivas mientras se movilizaba en una camioneta en compañía de otro ciudadano, quien supuestamente fue puesto en libertad.

”De hecho yo tengo un documento donde yo puedo probar de que yo he ido a todas las instituciones, hasta a la misma Rosario Murillo yo le he enviado cartas planteándola la situación y nada, no me dan respuesta”, dijo Nohemi.

Preocupación

El mayor temor de Nohemí es que su hija —próxima a nacer— no pueda llevar el apellido de su padre, ella desea que las autoridades le permitan que este la reconozca ante la ley.

Además está consciente de que debe criar a su hija sola, mientras sale de la cárcel Lee Evans.

La joven no dejará de asistir a las visitas el tiempo que sea necesario.

“Yo talvez voy a verlo en dos visitas al mes, por mi estado no puedo ir más, comenzando que allí, en ese lugar (la cárcel) es horrible y es un maltrato, son antihumanos todos, te tratan mal, te ponen perros como que uno fuera delincuente y si uno se mueve o se pone nerviosa, claro al mirar semejante perro como uno no se va poner nerviosa, y ya piensan que uno tal vez anda droga y ya lo mandan al cuarto a revisar”, dijo Treminio.

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