Centro de rehabilitación de Somoto necesita ayuda

Doce personas con problemas de alcoholismo están internas

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Desde hace más de 30 días se rehabilitan en un centro 12 personas. HOY / William Aragón

HOY / Madriz

Uno de los problemas que afecta a la ciudad de Somoto son los bebedores consuetudinarios que deambulan por las calles. Muchos le exigen dinero a los pobladores, hay otros que incluso se orinan y defecan en estos sitios, expuso José Alfredo Zeledón Martínez, habitante del sector (barrio) 11.

Ante esta situación el poblador Ricardo Antonio López fundó, el 29 de abril de este año, el centro de rehabilitación Ebenezer Celebrando la Recuperación en Cristo Jesús, donde actualmente se le brinda apoyo a unas 12 personas que llevan más de 30 días ingresados voluntariamente.

El centro, ubicado frente a la gasolinera Petronic, a orillas de la Carretera Panamericana, cuenta con 24 camas, un fogón para la preparación de alimentos, baños y una pequeña sala para las charlas de los internos.

Indicó que el centro lo fundó con recursos propios y no cobra ni un centavo a los internos.

“Pago renta mensual del local en que estamos y la sostenibilidad del centro lo hago con mis ahorros que tengo desde que viví en los Estados Unidos”, dijo.

Experiencia
Ricardo Antonio López indicó que a la edad de 6 años sus padres se lo llevaron a vivir a los Estados Unidos, donde a los 8 años inició a tomar licor y a los 12 ya fumaba marihuana, “a los 15 consumía cocaína y a los 18 heroína”.

Dijo que esa mala experiencia en su vida, y haciendo honor a su madre fallecida hace 10 años le hizo venir a Nicaragua, donde escogió la ciudad de Somoto para abrir el centro de rehabilitación en vista que no hay un lugar para tratar a los enfermos del alcohol y las drogas.

López indicó que necesitan ayuda para la alimentación diaria, ropa de cama, además de productos de aseo personal, entre otras cosas.

Explicó que familiares de los ingresados suplen algunas de las necesidades llevándoles paquetes de alimentos y de aseo personal.

Los internos que se rehabilitan en el centro requieren atención médica, vitaminas, terapia psicológica y charlas para dejar el alcoholismo.

Francisco Ramón López Estrada, de 51 años, pasó 25 años consumiendo licor y está en el centro de forma voluntaria, “ya no quiero seguir en las calles como bolito. Yo hago un llamado a los jóvenes a no caer en estos vicios por su salud y su familia”.

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