Siempre unidos y en armonía

Hoy es el Día Internacional de la Familia, el corazón de nuestras sociedades, por tanto debemos celebrar al máximo juntos

La familia es lo más hermoso que tenemos por tanto debemos cuidarla. HOY/Thinkstockphotos.com

La familia es lo más hermoso que tenemos por tanto debemos cuidarla. HOY/Thinkstockphotos.com

HOY

Desde la perspectiva religiosa, cuando Dios creó al hombre y a la mujer no los pensó solos e individualistas, no los imaginó alejados del resto de la creación, al contrario los ubicó en el centro del jardín y les encomendó formar una gran familia.

Por eso, desde tiempos remotos y en todas las culturas ligadas a la religión, la familia ha jugado un papel importante, no solo por ser la encargada de la preservación de la especie, sino porque en su seno se han formado hombres y mujeres de bien, que han aportado al desarrollo técnico, científico y espiritual de la humanidad.

Lamentablemente, no puede decirse que esta institución divina ha estado exenta de los peligros y las malas cabezas. En el siglo pasado se reconoció su vulnerabilidad, las guerras y los conflictos internos en países de todo el mundo disgregaron y acabaron con la paz de las familias.

Sin embargo, pese a los golpes y las experiencias terribles muchas sociedades se enfocaron en salvar lo poco que quedaba de ellas, se erigió una nueva estructura, centrada en el humanismo, la libertad, la piedad y la igualdad. La maldad todavía nos acompaña, pero el ideal de armonía nos impulsa a luchar cada día.

Por eso, este día se celebra mundialmente ese valor y esa inclaudicable fuerza… ¡Viva la familia! ¡Viva, viva, viva!
Hoy los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, academias, grupos religiosos y personas en general promoverán una mayor comprensión de los puntos fuertes y frágiles de las familias. En Nicaragua, por ejemplo, será el tema perfecto de conversación en las escuelas, universidades, instituciones privadas y del Estado.

“Los nicaragüenses somos apegados a las unidades familiares. Es más, en el país todos estamos familiarizados de alguna manera, para nosotros es determinante el papel de esta institución, con certeza hoy será un día dedicado a ella”, asevera Cirilo Otero, sociólogo y experto en investigaciones sociales.

No todo es color rosa

La familia es símbolo del amor, eso está claro desde antaño, no obstante, lo que debe interpretarse no son las alegrías sino las carencias y errores que —según el sociólogo— son muchos y cada día limitan el desarrollo a nivel general.

HOY/Thinksckphotos.com
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“Me parece que las acciones del Gobierno sobre la familia no son saludables. Estos siempre llevan un mensaje político-ideológico que en lugar de ayudar crean rechazo y ridiculez”, refiere Otero.
Asimismo, apunta que dichos métodos no dejan a las familias crecer.

“Ellas tienen que soportar el azote de los retrocesos; la falta de empleo, las migraciones, la ausencia de protección económica y la desarticulación total de la unidad familiar, para nada ha funcionado la promoción del Gobierno”, expone Cirilo Otero.

Nuestra tarea

Actualmente se viven tiempos difíciles, las familias están destruyéndose por la falta de confianza y comunicación, hay innumerables distracciones y malas costumbres que imposibilitan el acercamiento.

La única manera de salvarlas es a través de la buena educación inicial, debe enseñársele a los niños valores y deberes, también es vital educar a los padres para que aprendan a corregir a sus hijos de una manera correcta, no con golpes, ni gritos, sino con reglas de respeto, disciplina y amor… la familia es el cerebro y el motor de la sociedad, según el especialista si esta se cae la sociedad también, por tanto hay que protegerla, proyectarla en escenarios positivos e invertir en ella.

Un don

La familia según monseñor Rodrigo Urbina, párroco de la Basílica Inmaculada Concepción de El Viejo, Chinandega.

Es uno de los bienes más preciosos de la humanidad, también es considerada un don porque forma parte del plan de Dios para que todas las personas puedan venir al mundo a ser amorosos y buenos hijos, “hay que colaborar con el Altísimo, no nos perturbemos, honremos a la familia que es el corazón de Cristo”, aconseja el eclesiástico.

Fuente

Cirilo Otero, sociólogo y experto en investigaciones sociales.

Monseñor Rodrigo Urbina, párroco de la Basílica Inmaculada Concepción de El Viejo, Chinandega.

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