Niños corren hacia la vivienda de su mamá asesinada pensando encontrarla

La abuela materna se hizo cargo de los menores. La víctima solo soñaba con construir su vivienda de piedra

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Esta es la vivienda donde Ángela Crespo habitaba con sus dos hijos y su sueño era construirla de concreto y vivir tranquila con ellos. HOY/Priscila Gómez

HOY

El dolor que embarga a los dos hijos de Ángela Verónica Crespo, de 22 años, asesinada en octubre del año pasado, lo manifiestan constantemente cuando salen corriendo de la casa de su abuela materna, hacia la vivienda donde habitaban con su mamá creyendo que ahí la van a encontrar.

Los días pasan y el dolor para doña Carmen Crespo, madre de Ángela, se agrava cuando su nieta de 7 años y el niño de 3, que la víctima dejó en la orfandad, le preguntan por su madre y ella poco a poco debe ir diciéndoles que ella “está en el cielo”.

Los dos hijos de Ángela están bajo la tutela de doña Carmen, ya que los padres de ambos nunca se hicieron cargo de ellos.

“La niña en la noche me pone mal a mí, porque hay veces que yo trato de olvidar para no tener ese recuerdo, pero ella se acuesta llorando y me dice: si estuviera mi mamá yo estuviera con ella por qué mi mamá se fue y me dejó, me dice ella”, expresó llorando doña Carmen.

El sueño
de Ángela

La progenitora de la víctima comentó que el único propósito de su hija era construir una vivienda con piedra para vivir tranquila con sus hijos.

Ángela pasó varios años comprando materiales para construir la vivienda y su padre le iba a ayudar, pero sus sueños fueron truncados por Silvio Javier Mayorga González de 44 años, quien la asesinó en un cuarto para después tirarla en un cauce del barrio San Judas en bolsas plásticas.

La semana pasada, el Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM) confirmó los 30 años de cárcel que el asesino pasará encerrado por ese atroz crimen que dejó a una familia con mucho dolor.

“Nosotros (los familiares de Ángela) decimos que cuando él salga ya estará viejito y no le hará más daño a otras mujeres, como le hizo a mi hija”, expresó la mamá de la víctima.

Mientras tanto, la vivienda donde habitaba Ángela está ocupada por una persona, para que los niños no la vean vacía, ambos habitan con su abuela materna.

La niña de 7 años continúa yendo a la escuela, mientras el niño juega con sus primitos en la casa de doña Carmen y en ocasiones señala hacia el cielo con su dedito indicando que allí está su mamá Ángela.

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