Venta de productos veterinarios

Para prescribir un medicamento, primero, hay que examinar a la mascota. HOY/Thinkstockphotos.com
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Para prescribir un medicamento, primero, hay que examinar a la mascota. HOY/Thinkstockphotos.com

Para prescribir un medicamento, primero, hay que examinar a la mascota. HOY/Thinkstockphotos.com

HOY

El otro día, paseando por un supermercado, encontré ciertas cosas que me dejaron los pelos de punta, en las góndolas dedicadas a los animales, donde ya se venden diferentes marcas de concentrados, collares, correas, cepillos, platos y juguetes para animales, y para lo que no tengo mayor objeción, ofertaban, a precios económicos, medicamentos como prednisolona, fipronil, diferentes parasiticidas internos y externos, entre otros.

Me detuve para verificar y constatar que era realmente cierto el horror que estaba viendo, y en efecto, varias empresas distribuidoras e importadoras, en complicidad con los dueños de los supermercados, decidieron ir contra todas las reglas de la medicina y la ética, a vender en las góndolas medicamentos de uso veterinario.

Esto atenta contra la salud pública, tanto de las personas como de las mascotas, además de desconocer el proceso clínico que lleva a recetar un medicamento, advirtiendo a los dueños de animales de cómo usarlos para no causar daño a sus animales ni a ellos mismos.

¿Si yo paso por la góndola de medicamentos humanos, que encuentro? Vitaminas, medicamentos para el dolor de cabeza, energizantes, y algún antidiarreico… nunca voy a encontrar corticoides, medicamentos para la presión o el dolor grave, medicamentos para el corazón o el riñón, esos solamente los encuentro en la farmacia y preciso la receta del médico para comprarlos. ¡Lógico! ¿Porque lógico?

perritoorque para prescribir un medicamento, primero, hay que examinar al paciente, hacer un diagnóstico de la enfermedad que transcurre en ese momento, y ahí el médico veterinario decide qué drogas, medicamentos o combinaciones de los mismos va a hacer para solucionar la enfermedad y procurar la salud del paciente.

El examen médico es seguido del diagnóstico y seguido es el tratamiento, y este debe necesariamente ser comprado en las farmacias veterinarias, al igual que se hace con los humanos.

El libre acceso a los medicamentos para la población, lleva a la automedicación, y esto lleva a desastres en la salud mucho peores a veces que la enfermedad en sí misma.

Para comprar medicamentos veterinarios, la población solo se debe referir a aquellos consultorios, clínicas, hospitales, puestos de venta, farmacias veterinarias o agroservicios que tengan un veterinario como regente y que este decida luego de un examen clínico qué medicamento va a recetar y por lo tanto aplicar al animal enfermo en cuestión, advirtiendo al dueño sobre las condiciones de uso tanto para preservar la salud del animal como del dueño mismo.

Por todo y todo, nos parece un acto irresponsable y de falta de respeto por la profesión veterinaria y por la salud de los animales que las compañías importadoras y distribuidoras venden libremente medicamentos en las góndolas de los supermercados.

Nos parece que el Colegio de Médicos Veterinarios y el IPSA, quien después de todo es el ente regulador en este tema deberían tomar cartas en el asunto en forma urgente.

Dr. Enrique Rimbaud, Decano de la Facultad de Ciencias Agrarias, UCC y presidente de la Fundación A.Mar.Te. Celular: 88521488, correo: erimbaud@gmail.com

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