Faltó experiencia en la esquina de Román “Chocolatito” González

Román González

Román González
HOY/ ESPN

Román “Chocolatito” González perdió este sábado en el Madison Square Garden su invicto de 46 peleas, perdió el título de campeón CMB de las 115 libras y seguramente también perdió su primer lugar entre los mejores libra por libra del planeta.

Pero por increíble que parezca eso aún no fue lo más grave. La catástrofe mayor provino de las calificaciones de los jueces que consumaron un verdadero despojo contra el nicaragüense.

Pero veamos qué pasó en la pelea, para entender la razón de nuestra crítica.

La primera defensa del título súper mosca del CMB para Román fue más complicada y sufrida de lo esperado. Hay que reconocerlo. Se unieron varios factores para que el nicaragüense tuviera que “remar a contramano” y realizar un combate diferente a lo imaginado.

En primer lugar una caída, en la que si bien hubo mérito del rival, pudo ser accidental o por un descuido hasta obvio dado el desacople con el que “Chocolatito” empezó la batalla.

La guardia zurda de Rungvisai fue su primer problema: le costó adaptarse a la misma. El segundo problema, fue la falta de una estrategia adecuada al tipo de boxeo que se sabía le iba a plantear el tailandés.

“Chocolatito” llegó sin ninguna herramienta para contrarrestar ese golpe y por el contrario aprovechar su pésima defensa. El tailandés lanza mucho, pero falla mucho y se expone en demasía. El nicaragüense demoró en descifrar lo obvio.

Pero hubo otros problemas, definitivamente las 115 libras son un territorio diferente para el poder de “Chocolatito”.

No obstante a esas contrariedades, lo de “Chocolatito” fue heroico. Salió a llevárselo por delante después del tercer asalto y ya no paró. Absorbió golpeo duro y colocó golpes de poder en mayor volumen. Fue precisamente en el cuarto asalto que utilizó la mejor de sus herramientas: gancho y giro, gancho y giro. “Chocolatito” le llegó con golpes durísimos, pero sin insistir por la zona media. Cuando lo hizo lo conmovió.Era obvio que faltó experiencia en la esquina.

Previamente creíamos que eso no sería necesario, pero hubo un momento del combate que a González no le llegaron las instrucciones adecuadas. Y atribulado por la sangre y los efectos de la herida, era de esperar que el nicaragüense necesitaba una voz de mando acertada.

Share Button