Memorias de un acarreador

Recuerda cuando llegó por primera vez al mercado, su papá fue quien le enseñó a ganarse la vida

Su rostro luce un poco triste, quienes lo conocen se extrañan de verlo así ya que aseguran que es un hombre jovial, trabajador y de carácter amigable.

Él es don Antonio Chavarría Picado, conocido popularmente en todo el mercado Oriental como “Don Toño”.
Este hombre relata que apenas era un niño cuando llegó al mercado de manos de su papá quien se dedicaba al acarreo y a moler maíz en el mercado San Miguel.

“Soy descendiente de una familia muy humilde, conocí el mercado porque venía con mi papá cuando apenas tenía unos diez años, él tenía el mismo oficio; era acarreador en el sector de las verduras en el San Miguel, luego cuando nació el mercado Oriental también trabajó ahí y de esa forma me fue formando en este trabajo”, recuerda Chavarría.

Cuenta que sus padres se esforzaron para que él y sus siete hermanos fueran a la escuela, pero Antonio se vio obligado a dejar de estudiar para ponerse a trabajar cuando apenas cursaba el quinto grado.
Este hombre de 55 años de edad y de origen capitalino actualmente vive solo, argumenta que pasa la mayor parte del tiempo en el Oriental porque los comerciantes son como una familia para él.

“La vida que llevo es dura porque desde pequeño mi familia y yo pasamos muchas necesidades, mi papá trabajaba duro para darnos de comer, pero al final casi todos dejamos la escuela para dedicarnos a trabajar y ayudar en la economía del hogar”, afirma.

Don Antonio dice que conoce el Oriental como la palma de su mano y todos los días tiene que variar de callejón para poder hacer crecer la clientela, sin embargo hay días en que no se gana ni para comer.

De tramo en tramo “Don Toño” oferta su servicio de acarreo, sin embargo muy pocas personas lo contratan.
“Desde las ocho de la mañana estoy aquí, mi recorrido empieza en el galerón de las carnes, luego voy al sector del Gancho de Caminos y así continúo durante el día hasta las cinco de la tarde”, explica.

Preocupaciones
Las enfermedades ahora atacan la tranquilidad de este señor porque desde hace un mes sufre de un fuerte dolor en el estómago.

“A veces ni como por eso es que me da mucho ardor en el estómago, además me diagnosticaron infección en los riñones hace algunos meses y eso me dificulta cargar cosas pesadas, sin embargo aquí ando tratando de seguir adelante”, menciona.

Lo que saca a diario durante todo el día es 50 o 100 córdobas de ganancia, a veces tiene que llevar un saco para agilizar y acomodar las cosas que debe acarrear a cambio de 10 córdobas.

Los comerciantes en el galerón de las carnes lo conocen muy bien y señalan que son testigos de las necesidades que este pobre señor pasa, pero que además lo admiran y respetan mucho porque es uno de los acarreadores más antiguos en el mercado.

“Él conoce mucho el Oriental, en ocasiones nos cuenta sobre como era este mercado antes del terremoto y narra todas las vivencias que han transcurrido en este, pero cada día lo vemos más triste debido a las enfermedades que padece”, menciona Carmen Toledo, comerciante.

“Don Toño” recalca que pasará hasta el último de sus días trabajando en este mercado, porque siente que este ya forma parte de su vida.

Foto: Uriel Molina/ Fotoarte: Félix Castillo
Foto: Uriel Molina/ Fotoarte: Félix Castillo

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