Sospechosos de matar a policías iban tras caja fuerte

Conocían información detallada tras estudiar a su víctima

 

Francely Navarro y Juan Tijerino
HOY

En el reverso de una factura membretada quedó escrito a mano el atraco, que en teoría, los integrantes de la banda delincuencial “Los Yogui” ejecutarían a la perfección.

El papel, donde según las autoridades puede leerse con detalles toda la información que poseía la banda para perpetrar el golpe, le fue ocupado al exlíder de la agrupación, Diógenes Medina Martínez, quien falleció tras enfrentarse a balazos con agentes policiales.

En esa refriega, también perdieron la vida los oficiales Julio César Narváez y Howard Urbina Flores, quienes pertenecían al destacamento de Patrullas de la Ajax Delgado. Un tercer oficial resultó herido y aún permanece bajo cuidado médico.

En la acusación que ayer el Ministerio Público presentó contra Paúl Emerson Jaen Leal y Víctor Morales Blanco —supuestos integrantes de la banda— se detalla que los procesados contenían información clara y precisa del lugar donde cometerían el hecho.

Según la Fiscalía, en el reverso de la factura puede leerse con claridad la ubicación y las características de la propiedad en el barrio San Luis de la capital, donde supuestamente ingresarían a robar.

En el documento también se detallan las personas que habitan en el inmueble, así como la habitación donde está oculta una caja fuerte conteniendo una suma considerable de dinero. La información que manejaba la banda, supuestamente fue recopilada por el acusado Paúl Jaen Leal (29), quien conocía a la víctima (comerciante del mercado Oriental) desde hace seis años.

En la relación de hechos, la Fiscalía establece que Jaen Leal recopiló la información tras vigilar a la víctima y la propiedad durante tres días. De modo que el día de los hechos, los asaltantes se dividieron funciones.

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En el caso de Diógenes Medina Martínez (q.e.p.d.) se encargaría de conducir el vehículo en el que escaparían y montar guardia afuera de la propiedad. Víctor Morales Blanco, de 30 años, armado con una pistola ingresaría al inmueble acompañando a Jaen Leal, quien buscaría el dinero.

Lo que no estaba escrito en la factura, es que vecinos del barrio San Luis, en Managua, informarían a las autoridades sobre su presencia y el atraco terminaría no solo frustrándose, sino que culminaría con tres muertos, entre estos su supuesto cómplice.


EN PRISIÓN

Paúl Jaen (DER) será llevado a Medicina Legal para ser revisado por golpes presuntamente propinados por policías. HOY/foto: Lissa Villagra.
Paúl Jaen (DER) será llevado a Medicina Legal para ser revisado por golpes presuntamente propinados por policías. HOY/foto: Lissa Villagra.

La juez Indiana Gallardo, titular del Juzgado Noveno Distrito Penal de Audiencias, donde quedó radicada la causa, admitió la acusación contra los sospechosos y ordenó que permanezcan en prisión. El próximo 9 de febrero se conocerá si enfrentarán un juicio por los delitos de asesinato, obstrucción de funciones, portación ilegal de armas y asesinato en grado de frustración.
A solicitud de las defensas, la juez envió a los dos acusados a que sean revisados en Medicina Legal, ya que aducen que han sido maltratados por policías. Los dos mostraban signos de violencia en sus rostros.

Entierro

El entierro del subinspector fue multitudinario. HOY/Foto: Francely Navarro
El entierro del subinspector fue multitudinario. HOY/Foto: Francely Navarro

Mientras, la tarde de ayer se realizó el entierro del subinspector Julio César Narváez Valle, de 35 años, quien fue uno de los fallecidos en la balacera con los presuntos asaltantes.

La caravana fúnebre salió de su casa en Villa Venezuela rumbo al complejo policial Ajax Delgado.

“Compañero… ¡presente!, ¡presente!, ¡presente!”, gritaban familiares y policías mientras se realizaba la guardia de honor. Terminado el acto, todos se dirigieron al Cementerio Oriental de Managua.

El subinspector fue enterrado en la misma tumba donde yacen los restos de su padre, el policía Marvin José Narváez, quien también ofrendó su vida por la seguridad de la ciudadanía.

Emotivo adiós

El cadáver del subinspector, antes de ser enterrado, fue despedido por su hijo mayor y su esposa. HOY/Foto: Lissa Villagra
El cadáver del subinspector, antes de ser enterrado, fue despedido por su hijo mayor y su esposa. HOY/Foto: Lissa Villagra

Durante el sepelio, doña Sara Valle, madre de Narváez, se desmayó, para luego despertar a los minutos gritando: “¡Devuélvanme a mi hijo, devuélvanmelo!”, mientras Mirna Pérez, la esposa del policía, intentaba controlarla.

“La pérdida de Julio nos tiene muy dolidos, él era calidad de hombre, es una lástima que esos delincuentes le hayan quitado la vida, espero que los jefes de las instituciones policiales abran los ojos y valoren a sus muchachos, este no fue el entierro de un subinspector, fue el entierro de alguien que tenía grados pero moralmente, no en el hombro, sino en su vida, en su carácter y formación dentro de la Policía, estamos aquí para honrar ese valor”, refirió Víctor Manuel Pérez, suegro de la víctima.

Solicitan
El suegro de Narváez también pidió a las autoridades que se les aplicara todo el peso de la ley a los que lo mataron. “Lástima que aquí no es como en otros países que los duermen para que no sigan haciendo más daño, espero que no salgan de la cárcel, espero que se haga justicia”, añadió.

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  • Curioso

    Personalmente creo que fue una accion casual, pero se insiste en que la policia acudio tras una denuncia ciudadana, y esto se refleja en lo despreocupados que los agentes hicieron la requisa, si fueron alertados ellos debieron tomar todas las medidas de seguridad pero los hechos distan de lo que se dice, Otro hecho que confirma la version es que cuando llamas a la policia nunca llega siempre alegan falta de personal, patrullas o combustibles entonces como es que atendieron y se descuidaron.

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