Una mujer de armas tomar

Esta mujer crió sola a sus 7 hijos y empezó en el comercio a los ocho años

HOY/ Mariela González

Está llena de un espíritu joven, su tramo irradia energía a pesar de que inició en ese mundo hace más de 45 años.

La vida para doña Rosa del Carmen Morales Fernández, de 54 años, no ha sido color de rosa, sin embargo ahora es una de las comerciantes más conocidas en el mercado Oriental.

Su historia en el comercio inició desde su infancia cuando solo tenía ocho años y salía con su mamá a vender calcetines de forma ambulante en los mercados San Miguel y Central, los centros de compras más importantes en la década de los 70.

“Iba todos los días con ella, salíamos desde horas de la mañana, luego en 1972 ocurrió el terremoto y me quedé vendiendo frutas en mi casa, el comercio se restauró tiempo después y emprendí de nuevo mi labor vendiendo caramelos, siempre de forma ambulante en otros mercado como el Mayoreo, Iván y Huembes”, relata Morales.

Sus primeros pasos dentro del Oriental empezaron después que su suegra le cedió un pequeño tramo para que comercializara frescos en una esquina frente a la antigua Casa de los Encajes, sin embargo las ventas generaban pocas ganancias por lo que se decidió ofertar el producto de nuevo de manera ambulante.

“Luego mi suegra me volvió a ofrecer el tramo y fue cuando ya instalé la venta de vaho, yo era quien me dedicaba a preparar la carne logrando dar el toque especial al vaho”, afirma.

Fotos: Carlos Valle/ Fotoarte: Félix Castillo.
Fotos: Carlos Valle/ Fotoarte: Félix Castillo.

Dos roles
En sus venas corre sangre capitalina y a pesar de haber nacido en un lugar con muchas oportunidades para profesionalizarse, doña Rosita apenas logró aprobar el primer grado.

“Mi mamá era muy pobre y no tenía cómo alistarnos para ir a la escuela, entonces me decidí ayudarla para poder llevar el alimento a casa”, refiere.

Doña Rosita cuenta que ella nunca tuvo el amor y apoyo de su padre, su mamá desempeñó ambos roles, pero la historia se repitió ya que a esta valiente mujer también le ha tocado ser padre y madre para sus siete hijos.

“La vida en el comercio no es fácil, me ha tocado que lidiar con muchas necesidades, sin embargo mis hijos y yo no nos hemos muerto de hambre, Dios siempre da para todo”, expresa.

La perseverancia y firmeza ante la vida son las mejores palabras que definen a doña Rosa Morales quien aconseja a todas las personas a luchar por alcanzar sus metas teniendo en cuenta que el esfuerzo y sacrificio se hacen todos los días.

Famosa
En el Oriental ese lugar donde se ubica la venta de vaho de doña Rosita es muy popular. Antiguamente eran varias las mujeres que ofrecían ese alimento en ese sitio, sin embargo algunas ya han desaparecido.

”Solo quedé yo y otra muchacha que vende en el otro extremo, la gente ya sabe que en este lugar se vende un vaho de calidad y por eso la venta es muy popular”, asegura Morales.

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