La fuerza de la fe

La fe debe acompañarnos en cada momento de nuestra vida.

HOY/Padre Óscar Chavarría

¡Es complicado en el día a día vivir desde la fe! Vivimos en un mundo en el que se valora por encima de todo: la eficacia, lo que se toca y se palpa, el dinero como dios supremo. La libertad-libertinaje sin ética, sin normas y sin leyes que la coarte. Para muchos los valores del mundo son más atractivos que los valores del Evangelio.

Aparte de ello, la fe de muchos de nosotros como cristianos es bastante pobre y deficiente: No es una fe alimentada y formada, no es una fe adulta. Creemos sin conocer y dejamos de creer sin saber lo que hemos abandonado.

Además da la impresión de que muchas veces también le tememos a creer: Vemos la fe como un rival que puede hacernos cambiar lo que no queremos que cambie. Le tememos a una fe que pueda exigirnos lo que no queremos dar.

A los apóstoles de Jesús les pasaba lo mismo que a nosotros. Ellos reconocieron: que su fe era bastante pobre, que su fe era demasiado débil, que su fe se reducía a solo palabras. Por eso, eran hombres cobardes, sin capacidad de lucha y tímidos ante las dificultades que se les presentaban.

Al descubrir ellos la gran fe de Jesús, le dijeron: “Señor, auméntanos la fe” (Lc. 17,5). Y es que es verdad: sin fe es imposible la vida, la fe todo lo puede, es la fuerza que convierte lo imposible en posible: “La fe mueve montañas” (Lc. 17,6).

La fe es esa fuerza que nos hace decir siempre: “Pero, a pesar de todo, sigo para adelante”. La fe convierte los obstáculos en retos, “Todo lo puedo en aquel que me conforta” (Fil. 4,13).

dinero

Es lo que nos empuja a luchar por una vida y un mundo distinto al que tenemos cambiando todas esas actitudes negativas en que nos envolvemos. Nos hace levantarnos con ilusión del lodo, de los vicios y de las cadenas que arrastramos en la vida. Lo que nos lleva a aceptar con plena libertad el mensaje de Jesús dejándonos informar por él.

Lo que nos empuja al perdón, a la solidaridad, a compartir con los más pequeños lo que somos y tenemos, y nos hace ver las cosas y las personas con la mirada de Jesús y nos hace mirar siempre hacia adelante, sin dejarnos atrapar por las añoranzas del pasado, de lo que hemos dejado atrás.
La fe es la fuerza que nos mantiene también a nosotros en la esperanza a pesar de todo.

¡Que Dios te bendiga!

  • Pensador

    Existen dos clases de fe, la real y la irreal, la primera es la que Te puede ayudar REALMENTE, la segunda solo es Imaginaria hacia un ser que no EXISTE , por tanto imposibilitado de ayudarte..! Como decia Nietzche,.. ! Fe es no querer saber la verdad..!

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