Escuela sin espacio para tantos alumnos

La matrícula es de 180, pero solo hay capacidad para 80 estudiantes

  • Preescolar

    • Por cuestiones de espacio, también quedaron fuera de la escuela dos preescolares comunitarios, con una matrícula de 28 alumnos entre ambos.
      Para Pastora González, maestra de uno de los preescolares, la educación sería mejor si los niños tuvieran un local más adecuado para recibir sus clases.
    • “Me parece que además de otro pabellón se necesita un aula solo para los preescolares, que sería un lugar más adecuado para dar clases, en lugar de casas privadas o andar prestando secciones en la capilla”, valoró.

HOY / Boaco

Desde hace cinco años la matrícula excede la capacidad de la escuela Francisco Picado en la comarca Mombacho, en el municipio de Camoapa, Boaco. Sandra Jirón es madre de un pequeño, quien no alcanza en el aula de clases.

“Los chavalos se atrasan un mes en sus estudios, hasta que nos prestan un local para que reciban clases. Hemos gestionado en la Alcaldía y el Mined (Ministerio de Educación), para que construyan otro pabellón, pero no nos han resuelto, la primera vez que fuimos nos atendieron, pero las demás veces ya no”, comentó la madre.

La escuela Francisco Picado cuenta con un solo pabellón dividido en dos aulas, el cual fue entregado a la comunidad en el año 2000, en un proyecto de reemplazo del centro escolar, financiado por el Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE).

La matrícula actual del recinto es de aproximadamente 180 alumnos, pero solo tiene capacidad para unos 80 estudiantes de multigrado.

De acuerdo con Evangelina Picado López, líder comunitaria, cuando inicia el año escolar los padres de familia dudan sobre mandar a sus hijos a clase debido a la situación.

“Las madres no quieren mandar a los niños, para que no anden ambulantes”, aseguró.

 

escuela, camoapa, Boaco, alumnos, mined
Lo ideal es que el centro cuente con más aulas para que los alumnos reciban sus clases en mejores condiciones. HOY /Foto:  Melvin Rodríguez

Prestan aulas

Según Picado López, la única solución que han encontrado es prestar unas aulas a una capilla de la comunidad.

“Ahí hay dos pabellones, el problema es que son privados y si quieren los prestan y sino no. El padre (sacerdote) todos los años nos hace el favor de prestarnos esas aulas, pero ellos también las ocupan, porque dan clases de catecismo, manualidades, bordados y sastrería”, detalló Picado.

Para Picado, la apertura de un turno vespertino no es una solución, puesto que la distancia que tienen que recorrer los alumnos, desde sus casas hasta la escuela, en muchos casos es muy grande y los estudiantes se ven expuestos a muchos riesgos, sobre todo en el invierno.

Asimismo, descartó la idea de enviar a los niños a las escuelas de la ciudad de Camoapa.

“Mandarlos hasta allá es meterse a un gasto muy grande, porque tenemos que mandarlos con su uniforme, que allá es como más exigido”, argumentó.

Otra de las agravantes de enviar a los niños a las escuelas de Camoapa es la distancia que tienen que recorrer a pie, puesto que no hay ningún transporte que conecte la comunidad con la ciudad.

...

Notas Relacionadas