Toma un trozo de mi corazón

Desde hace días vengo observando a un muchacho que no tiene un corazón sensato y ve con menosprecio a los mayores.

corazon 1

HOY

Desde hace días vengo observando a un muchacho que no tiene un corazón sensato y ve con menosprecio a los mayores. Cree que todo lo puede y que nadie puede decirle nada.

Me le acerqué y le contaba: Fijate que un joven estaba en el centro de una ciudad proclamando tener el corazón más bello de la región. Una multitud lo rodeó y todos admiraron su corazón. No había marcas ni cualquier otro defecto. Todos estuvieron de acuerdo en que aquel era el corazón más bello que hubiesen visto. El joven estaba muy orgulloso de su bello corazón.

Un anciano apareció frente a la multitud y dijo:— ¿Por que el corazón del joven es más bonito que el mío?
La multitud y el joven miraron hacia el corazón del anciano, que estaba latiendo con vigor, pero tenía muchas cicatrices. Tenía lugares en que se habían removido pedazos habiéndose colocado otros en su lugar, pero estos no encajaban bien, causando irregularidades. En ciertos puntos del corazón, faltaban pedazos.

El joven al ver el corazón del anciano dijo:— Usted debe estar bromeando… compare nuestros corazones, el mío está perfecto, intacto y el suyo es una mezcla de cicatrices y agujeros
— Así es… —dijo el anciano— viéndolo tu corazón parece perfecto, pero yo no cambiaría el tuyo por el mío.

Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual le di mi amor; cogí un pedazo de mi corazón y se lo di a cada una de esas personas las que me dieron también un pedazo de su propio corazón para que lo pusiera en el mío, pero como los pedazos no eran exactamente iguales, posee irregularidades, pero yo los quiero, porque me traen recuerdos del amor que compartimos. Algunas veces di pedazos de mi corazón a quien no me retribuyó, por eso tiene agujeros y duelen, permanecen abiertos, recordándome el amor que sentí por esas personas… espero que un día ellas me correspondan llenando ese vacío. ¿Qué te parece joven?

¿Ahora entiendes en qué consiste la verdadera belleza?

corazon 2

El joven se quedó callado y las lágrimas rodaron por su rostro, se aproximó al anciano, arrancó un trozo de su perfecto corazón y se lo ofreció al anciano, quien retribuyó el gesto. El joven miró su propio corazón, que ya no era perfecto como antes sino más bello que nunca, los dos se abrazaron y se fueron juntos.

“Así has de caminar amiguito con tus mayores”, le sugerí.

Dios te bendiga y te guarde, te muestre su rostro y te conceda su favor.
Padre Óscar Chavarría

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