La confianza en Dios

Cuando te sientas apesadumbrado y triste … ¡ Solo adora y confía!

joven preocupado

HOY

Vino a mi un joven angustiado a causa de toda clase de problemas y luego de escucharle le invitaba a confiar en el Señor. Y le decía que:  en la vida siempre encontraremos sufrimientos, preocupaciones, problemas, pérdidas, enfermedades, pero debemos llevarlos como hijos de Dios que somos, sin agobios inútiles, sin rebeldía o tristeza. Jesús nos enseña lo que debemos hacer si sentimos que el mundo se nos viene encima, cuando la cruz es grande y sentimos que no podemos.

Todos pasamos por situaciones difíciles en nuestra vida: debilidades personales, enfermedades, dolor, pérdida de un ser querido, dificultades en el trabajo o de dinero, problemas de los hijos o de los padres, calumnias, infamias, injusticias… y ¿Cuál es tu reacción? Miedo, angustia, temor, excesiva preocupación. Si es así: Sabes ¿por qué? … porque buscas apoyarte solamente en ti mismo, en lo que tú piensas, en lo que tú sientes, en lo que tú podrías hacer para resolver las cosas, te apoyas solamente en tus fuerzas humanas y casi siempre el problema es mucho más grande que tú.

Te olvidas de algo muy importante: Dios está siempre contigo, Él todo lo puede en todo momento. Él es tu seguridad. En momentos difíciles, Dios nunca se olvida de ti. Sin embargo, muchas veces nos cuestionamos ¿por qué el Señor permite que tengamos problemas?

Cuando sientas que el mundo se te viene encima, que estás lleno de problemas piensa que: a Dios lo que más le importa de ti, es que logres salvarte y a veces permite que vivas momentos difíciles o dolorosos porque sabe que estos te darán la oportunidad de estar más unido a Él, de ser mejor, más santo; en otras palabras que es bueno para tu camino de salvación.

A veces el dolor purifica el alma, hace que crezcamos, seamos mejor y sobre todo nos da la oportunidad de ofrecérselo y de amar más a Dios. En nuestras manos está el aprovechar esas oportunidades para ser más santo o para alejarnos de Él. Y en este reflexionar estaba, cuando se me vino la oración de la Confianza en Dios de Theilhard de Chadin que dice:

“No te inquietes por las dificultades de la vida, por sus altibajos, sus decepciones, por su porvenir más o menos sombrío, ¡Quiere lo que Dios quiere para ti!

Ofrécele, en medio de inquietudes y dificultades, el sacrificio de tu alma sencilla que, pese a todo, acepta los designios de su providencia.

Poco importa que te consideres un frustrado, si Dios te considera plenamente realizado a su gusto. Su plan divino para ti, es perfecto. Despreocupate, confiando ciegamente en ese Dios que te quiere para sí, y que está en ti aunque jamás lo veas. Piensa que estás en sus manos, tanto más firmemente agarrado, cuanto más decaído y triste te encuentres.

¡Vive feliz! ¡Te lo suplico! Que nada sea capaz de quitarte tu paz ni la fatiga psíquica ni tus fallas morales. Conserva siempre sobre tu rostro una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor continuamente te dirige.
Recuerda: todo cuanto te reprime o inquieta es falso y desaparecerá… Es pasajero… Te lo aseguro en nombre de las Leyes de la Vida y de las promesas de Dios. Por eso, cuando te sientas apesadumbrado y triste … ¡ Solo adora y confía!

Dios te bendiga y te guarde, te muestre su rostro y te conceda su favor.

Padre Óscar Chavarría. Correo: padreoskar@gmail.com

...

Notas Relacionadas