Alimentos y ejercicios para un vientre plano

Una "tripita" lisa no solo es saludable, sino que además favorece, contribuye a una silueta estilizada

 

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HOY

Una “tripita” lisa no solo es saludable, sino que además favorece, contribuye a una silueta estilizada y además hace que la ropa siente mucho mejor. Con la llegada del verano y las altas temperaturas, lo mejor es eliminar esas libritas de más. Seguí leyendo.

Alimentos para un vientre plano

Pepinos. Al igual que reducen la inflamación de los ojos, disminuyen la del intestino. Este vegetal contiene quercetina un flavonoide antioxidante que ayude a reducir la inflamación.

Plátanos. Es un alimento rico en potasio, al igual que el aguacate, los kiwis y las naranjas. Todos ellos previenen la retención de líquido regulando los niveles de sodio.

Papaya. Contiene una enzima (papain) que facilita la digestión. Además se le atribuyen propiedades antinflamatorias, así como una gran riqueza de fibras que fortalecen el tracto digestivo.

Yogurt con probióticos. Las bacterias del yogurt son probióticas y ayudan a regular la digestión y a mantener el buen estado del tracto digestivo.

Jengibre. Es un antinflamatorio natural y una gran ayuda para la digestión porque relaja los músculos del tracto digestivo, lo cual alivia y reduce la inflamación.

 

Abdomen

Los hábitos más saludables

Para que la alimentación sea efectiva, es importante que vaya acompañada de ejercicios y de unos hábitos de vida concretos. Estas siete claves le ayudarán a poner a punto su vientre de cara al verano:

1. Establece una rutina de ejercicios diaria. Con solo 10 minutos al día tu cuerpo puede cambiar de manera radical. Elige una rutina, por ejemplo, por la mañana o antes de cenar, y durante unos 10 minutos prepara una tabla de cuatro ejercicios abdominales de tres series cada una.

2. Bebe mucho líquido a lo largo de la jornada e intenta introducir en tu rutina diuréticos que te ayuden a eliminar líquidos.

3. ¡Cuidado con los gases! Inflaman tu vientre y te hacen sentir hinchada. Evítalos reduciendo el consumo de lácteos, los alimentos ricos en grasas, los vegetales como la coliflor, el repollo, el pimiento, el maíz, las cebollas o los rábanos.

4. Olvídate de las cenas copiosas y pásate a las carnes y pescados blancos combinados con verduras de bajo índice glucémico. Intenta cenar entre tres y cuatro horas antes de irte a dormir.

5. Prueba con los quemadores de grasa.

6. Equilibrio. Si realizas una comida cada 3 o 4 horas (dando protagonismo a alimentos de origen vegetal ricos en fibra como frutas, verduras y hortalizas) conseguiremos una ingesta calórica balanceada y reduciremos la posibilidad de “comer más de lo que toca”.

7. Mastica mucho y cuida la respiración. Masticar bien la comida facilita la digestión y también contribuye a acelerar la sensación de saciedad. También es importante respirar e inspirar de forma correcta.

Tomado de http://www.mujerhoy.com/

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