Rincón de historia

Conozca el Tepeyac y la hermosa historia del Padre Odorico Andrea

1448156148_22-GUIA

 

HOY/ Jinotega

 

San Rafael del Norte, en Jinotega, es un municipio con historia en cada esquina y cada poblador que camina por las calles es una parte de un cuadro artístico.

 

Pero la cumbre de todas las vivencias que se dieron en el pueblo están resumidas en el Tepeyac, la iglesia donde reposan los restos del padre Odorico D’ Andrea (1916), el italiano que se hizo norteño para mejorar el pueblo.

 

En el mismo Tepeyac y en honor al padre que construyó hospitales, carreteras y puentes de paz en la guerra de los ochenta, se encuentra el Museo del Santuario, que está dividido en dos partes, la Sala del Siervo de Dios, Odorico D’ Andrea y Sala de Historia y Antropología.

 

El Tepeyac es un centro de retiro e iglesia en donde se debe caminar por un sendero de piedras o se pueden recorrer los campos que son un corredor de aves entre las cuales se pueden observar viudas celestes, gorriones y chinchiburros.

 

Llegando a la capilla se puede ir donde reposan los restos del padre Odorico, quien llegó a Jinotega en 1954 a los 37 años y falleció en 1990. La tumba adornada con leones, velas de los devotos y un cuadro lleno de dijes y prendedores son muestra del agradecimiento por favores recibidos como problemas de salud.

 

Artículos

 

En la primera sala se pueden encontrar artículos que relatan la vida del padre Odorico en su estancia en San Rafael, como fotos históricas y objetos que usó en su paso como sacerdote del pueblo, y trofeos que jóvenes devotos llevan cuando le encomiendan ganar partidos o competencias.

 

Entre los artículos que más llaman la atención están las docenas de libros de testimonios ante los milagros que le confieren al padre, el ataúd donde sus restos reposaron antes de ser exhumados y los diferentes atuendos eucarísticos que él trajo desde Italia.

 

En el museo antropológico, hay una buena parte de piezas arqueológicas, el acta de matrimonio de Sandino con Blanca Aráuz y armas utilizadas en la guerra que han sido desenterradas por Fray Dimían Muratori, principal luchador de la causa de canonización del milagroso padre.

 

También se encuentran piezas de barro, piedras de moler, estatuillas antiguas de santos y piedras de diferentes tipos que se han recopilado como un pequeño museo de minerales.

 

El recorrido por el museo es supervisado por el sacristán del centro de retiro Tepeyac, el señor Félix Pedro Pérez, quien recuerda al padre Odorico con quien trabajó a los 14 años y de quien sabe la historia que forjó en San Rafael.

 

 

 

...

Notas Relacionadas