6 claves para dejar de ser rencoroso o rencorosa con tu ex

Casi todos nos hemos visto alguna vez arrastrados por el rencor

ex rencor

“Hay mil y un motivos en la vida que puedan ser generadores de rencor”, explica el psicólogo Nacho Coller.

 

Lo cierto es que los motivos son tantos, que casi todos nos hemos visto alguna vez arrastrados por ese rencor, que como, también, apunta la conocida psicóloga Patricia Ramírez Loeffler, “es un sentimiento que genera mucho sufrimiento y que, encima, es inútil”.

 

Si preferimos optar por la inteligencia emocional en vez de “amargarse” sin necesidad, los expertos recomiendan seguir estos sencillos pasos:

 

Clave 1. Si diste más que tu ex, ¿qué más da?

Uno de los motivos por los que solemos empezar a generar ese rencor es por la sensación de que damos mucho más de lo que recibimos. Sobre todo si esa relación termina, y el balance no nos sale positivo.

“Imagina que es cierto que te has entregado más, que has sido más generoso o generosa, que le dedicaste más tiempo, que invertiste más recursos, ¿y qué más da? ”, plantea Patricia Ramírez, que insiste en que uno de los problemas de las relaciones es que “esperamos que el otro sea como tú en la relación”.

Así, su mensaje es que “lo que diste, bien dado está. En la próxima relación ya decidirás qué hacer. No es momento de castigarte pensando en cómo no te diste cuenta, que lo tenías que haber visto venir, etc.”.

 

Clave 2. Desahógate.
No hablar las cosas y martirizarnos a nosotros mismos con nuestras teorías, dudas o pensamientos, no va a ayudar en nada. Así que, la primera opción lógica es hablar con esa persona para ver si quizás todo haya sido un malentendido (no hay que olvidar que siempre hay dos versiones de una misma historia), o si vemos que realmente tenemos razón, al menos para desahogarnos.

 

 

“Puedes hablar con la otra persona siendo claro y exponiéndole lo que hizo mal, sus errores o los tuyos, siendo franco, y dando la oportunidad de pasar página juntos, tratando de ser empático, ya que tal vez no fue consciente del mal que causó”, aconseja Nacho Coller, que ve clave que al menos “te quedes tranquilo, y puedas descansar”.

 
Clave 3. A veces pasan cosas malas.
Tras la crisis parece que vivimos en una etapa de “buenrollismo”, en el que cada día nos despertamos con frases y mensajes positivos, que nos dicen que debemos estar felices siempre. Pero en la vida también hay momentos tristes, por lo que debemos aceptar que nos van a pasar cosas malas, y que no todas las personas que se crucen en nuestra vida dejarán algo positivo.

 

 

Y no será el fin del mundo. “Aceptar la parte injusta de la vida es positivo”, expresa Patricia Ramírez, es decir, que si el resultado de cualquier relación personal no resulta ser ni el esperado, ni el planificado, hay que aceptar que “a veces la vida es así, no por ser una buena persona te van a salir bien las cosas, porque lo que tú valoras bueno para la relación, puede ser que para el otro no tenga tanta relevancia”.

 

 

Asimismo, hay que aceptar que a veces la gente actúa con maldad, o que existen personas tóxicas que se cruzan en nuestra vida y que en vez de agobiarnos con ello, lo que debemos hacer es aprender a identificarlas para que no volvamos a repetir esa mala experiencia.

 

Clave 4. Tampoco te quedes solo con lo malo.

 

Has sufrido una fuerte decepción, pero si ha sido así, puede que sea precisamente porque esa persona era importante en tu vida. Y si lo era, lo era por algo. i has decidido dar por terminada esa relación, fuera del tipo que fuera, no te quedes solo con el final amargo, y piensa en todo lo que te aportó en su momento.

 

“Es un buen momento para reflexionar sobre lo importante que es centrarse en las cosas buenas para diluir lo negativo. Cuando termines el ejercicio y hayas reflexionado para diluir el mal rollo, puedes tirarlo a la basura haciendo una buena canasta”.

 

En opinión del experto, lo más sano es “centrar la atención en los recuerdos positivos, y en las cosas positivas que se ha aprendido. La vida puede ser un lugar fantástico para vivir, aunque te encuentres con cosas que no te agraden”.

 

Clave 5. Aprende a dar carpetazo.

 

 

Lo pasado, pasado está, y estar dándole vueltas, no va a cambiarlo. Tal y como recuerda Patricia Ramírez, “las personas felices son las que van cerrando carpetas”, así que una vez que hemos hecho por digerir el disgusto, el siguiente paso es “dejar de hablar de ello, de convertirlo en un monotema, de pensar en venganzas o de desearle que le vaya mal en la vida”, y es que todo eso simplemente nos tendrá aferrados al dolor.

 

Clave 6. Responsabilízate de la parte que te toca.

 

 
Puede que esa persona haya cometido errores, es cierto, pero por norma general nosotros también tendremos algo que ver en ese conflicto.

 

No nos vendrá mal aprovechar ese momento para reflexionar en lo que podríamos haber hecho mejor, no para fustigarnos, sino para hacerlo mejor la próxima vez. Aunque solo sea porque amar de más no es siempre positivo, o porque hayamos idealizado demasiado a esa persona o nuestra relación con ella.

 

“Las personas entregadas y generosas creen que se lo merecen todo y no se dan cuenta que igual el motivo de la ruptura no está en todo lo que diste, sino en otros detalles que no funcionaban. Ser buena con tu tiempo, con tu fidelidad y con otros valores no asegura del todo el éxito de la relación”, reflexiona la psicóloga.

 

“Estos pensamientos no son buenos para ti, tú no eres así. Realmente sabes que has olvidado a alguien cuando lo ignoras, cuando su felicidad no es motivo de rabia para ti. Incluso al revés, cuando eres capaz de desearle que disfrute de la vida y que le vaya bien”, concluye la psicóloga. No hay nada como dejar marchar, para ser capaces nosotros mismos de avanzar.

 

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