Guardián de la cultura

El Museo de Leyendas y Tradiciones Nicaragüenses, Coronel Joaquín de Arrechavala, acoge mucha historia

1444182140_07-FAMILIA

 

HOY

 

La ciudad de León es cuna de valores culturales, artísticos y de sabios. Este departamento ha acogido a un sinnúmero de célebres que han dejado en alto el nombre de Nicaragua, por mencionar algunos Rubén Darío, Alfonso Cortés, Salomón de la Selva, José de la Cruz Mena, entre otros.

 

Así como ha sido cuna de grandes personajes, León acoge una variedad de leyendas que desde el año de 1993 se han mantenido vivas gracias al Centro de Investigación y Promoción de Leyendas y Tradiciones Nicaragüenses, Museo Coronel Joaquín de Arrechavala.

 

Este lugar que es visitado por nacionales y extranjeros fue creado para rescatar y promover nuestros mitos, leyendas y tradiciones.

 

El sitio donde se encuentra este museo recoge mucha historia y cultura, pues durante el régimen de la familia Somoza funcionó como una cárcel de martirios.

 

Era una cárcel

 

“El museo era la antigua cárcel La XXI, conocida así porque se construyó en 1910 y se inauguró en 1921, a los prisioneros se les practicó torturas como arrancarles las uñas, le limaban los dientes, le daban una cadena con un dije grande para que se la tragaran y luego la jalaban”, comenta el director del museo, Frank Rivera.

 

Otra de las torturas era que los colgaban de cabeza de un árbol de mango, con la mitad del cuerpo dentro de una pila, para que el preso hablara. Si el reo no respondía lo iban bajando más y más dentro de la pila, hasta que el reo hablara para no morir ahogado o si no los electrocutaban.

 

Centro de arte

 

Lo que un día fue un lugar de torturas se convirtió en un centro de arte y cultura, pero nunca deja de llevar una mezcla de terror que al caminar por las diferentes salas, los personajes intimidan a los visitantes con sus miradas y el pánico se apodera del cuerpo.

 

Este lugar existe gracias a la idea que tuvo doña Carmen Toruño (q.e.p.d), que a pesar de haber sido una señora de la tercera edad, nunca se cansó y creó 49 personajes que están en el museo.

 

“Con solo haber cursado segundo año de primaria, doña Carmen tenía una visión impresionante, comenzó creando los personajes en su casa, y al ver que ya no cabían, buscó un lugar para montar el museo en grande, y se dio cuenta que la cárcel estaba en abandono por lo que le solicitó al gobierno le cedieran el local y así surge el museo”, relata Rivera.

 

En el 2013 en el museo decidieron realizar la gigantona más grande del mundo. Se llama Florentina, más de 11 metros, su vestido tiene 320 yardas de tela y es un atractivo más del museo.

 

Gracias a un proyecto de Hamburgo, este museo posee el mosaico más grande de Nicaragua, donde están representados mitos, leyendas y tradiciones, imágenes de las torturas que se vivió en la cárcel, y personajes de Nicaragua.

 

Doña Carmen, para crear los personajes que legó, utilizó la técnica papel mache o de madera. En las paredes del museo los visitantes también pueden ver las torturas que se practicaban en esa época a través de pinturas.

 

Algunas de las leyendas que se aprecian a través de los personajes son: La Mocuana, La Carreta Nagua, El Padre sin cabeza, La Chancha Bruja, El Cadejo Blanco, El Cadejo Negro, El Punche de oro, La Llorona y otros.

 

El precio para acceder al museo es de 20 córdobas para los adultos, estudiantes 15 y niños 10. Ancianos y personas con discapacidad no pagan y para los extranjeros cuesta 50 córdobas. El museo está ubicado frente a la Iglesia San Sebastián, en la ciudad de León.

 

Del 31 de octubre al 2 de noviembre se presentarán en el museo más de 40 personajes vivientes por las noches.

 

 

 

 

 

...

Notas Relacionadas