Ejemplo de valentía

Valeska Gómez, es una mujer aguerrida con vocación al servicio voluntario

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HOY

A los 14 años Valeska Gómez ingresó a las filas del Benemérito Cuerpo de Bomberos.

“Vine porque sentía la vocación de servir a los demás y también porque quería aprender a nadar, pero cuando nos enseñaron a dar primeros auxilios, rescate y rescate vertical me enamoré de este trabajo”, comenta Valeska, quien lleva más de media vida como voluntaria en esta institución.

El llamado a la noble misión de vida llegó a través de unos bomberos voluntarios que llegaron a su colegio Alfonso Cortez para hacer una invitación a un curso básico de primeros auxilios y rescate vertical.

“En ese momento iniciamos 125 personas de las cuales seguimos activas cuatro miembros”, recuerda Valeska.

Cuando esta joven quiso dedicarse a ser una apaga fuego llegó con la ilusión de aprender a nadar. “Escogí la institución equivocada”, señala entre risas.

Hasta este año finalmente, lleva un curso de natación.

Capacitación

Por su vasta experiencia y perseverancia siempre la mandan a capacitarse dentro y fuera del país.
“Con cada taller nos fortalecemos y vamos capacitándonos entre nosotros”, dice .

Con el último entrenamiento que recibió en Honduras, adquirió conocimientos de como controlar incendios de aviación y transporte de lesionados en aeronaves.

“El curso Centam smoke, —de entrenamiento con la Fuerza de Tarea Bravo del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, el cual tuvo lugar en la Base Aérea Soto Cano en Honduras— nos fortalece porque somos multifacéticos.

Para nosotros es un poco nuevo el tema de trabajo con las aeronaves así que estamos contentos con esta capacitación”, comparte Valeska, la única mujer que tomó el curso en lo que va del año.

Esta valiente voluntaria de los bomberos es instructora de curso de rescate vertical.

“Al curso ingresaron 14 mujeres de las cuales han mantenido constancia siete, a ellas yo les digo mis valientes guerreras”, comenta.

Según Valeska llegar hasta este punto ha sido difícil, “como mujer nos toca lidiar con los prejuicio y roles establecidos, pero nosotras demostramos que las mujeres somos capaces de hacer las mismas tareas de un hombre.

De hecho cuando prestas servicio con los trajes —puestos—, la gente no sabe si debajo del equipo quien lo está socorriendo es una mujer o un hombre”, afirma.

En acción

El pasado tres de mayo, ella no dudo ni un segundo en asistir al incendio que se desarrolló en el Roberto Huembes. Con más de cincuenta libras encima en equipo, ella y otros veinte voluntarios más atendieron dicha emergencia.

“Ese tipo de incendio es complicado, porque los materiales alrededor son inflamables, es como entrar a un campo minado”, comparte Valeska, quien es madre de un pequeño de siete años.

Esta licenciada en Periodismo, ahora se estudia inglés porque aspira a conseguir una beca fuera del país.

“He dedicado media vida a este trabajo y me encanta, pero creo que debo de capacitarme en mi profesión”, enfatiza.

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