Un médico comunitario

Pese a que no recibe ayuda económica, Humberto López se siente realizado al atender a sus pacientes

Melissa Aguilera  Montiel

HOY

Para ser médico general y luego obtener una especialidad se necesita de muchos años de preparación. Eso lo sabe el diabetólogo Humberto López, quien ahora siente gratificante ayudar con su profesión a los demás realizando trabajo comunitario.

Hace apenas tres meses López inició como médico voluntario de una asociación que se enfoca en ayudar a familias de escasos recursos económicos en el barrio Camilo Ortega. Hasta el momento asegura no tener ninguna queja de su labor.

Todas las mañanas Humberto atiende en un consultorio manejado por la asociación; no obstante, también sale a las calles a visitar a muchos de los pacientes con diabetes que son controlados en esa clínica.

“Nosotros hacemos un trabajo comunitario, pero este trabajo lleva un sentido y es que el paciente puede venir a la clínica y que así pueda integrarse a todo el programa que es control intensivo de glicemia”, explicó López.

Añadió que los principales días de visita a la población son los lunes y los miércoles de 9:00 a 11:00 de la mañana. En este programa de visita se lleva donde pacientes que por razones de salud posiblemente no han asistido a la consultas, entonces se les da un diagnóstico de cómo están.

MUY CONTENTO

Según cuenta el doctor Humberto, cada vez que los pacientes llegan a pasar consulta o los visita se siente muy contento de poder enseñarles lo que ellos desconocen referente a su salud.

“Como diabetólogo me gusta atender a los pacientes y ensañarles cada una de las cosas que deben saber porque la base fundamental en el tratamiento de la diabetes es la educación, es decir que la atención de un paciente así no se limita a una consulta de 15 minutos, sino que tenés que capacitarlo y me siento contento cuando ellos aprenden”, expresó López.

El especialista además asegura sentirse realizado como profesional porque ha tenido la oportunidad de brindar sus conocimientos a quienes más lo necesitan.

“Este trabajo realmente está llenando de satisfacción mi vida. Creo que como humano Dios recompensa lo que hacemos de corazón porque tratamos de darle una ayuda y a veces hasta se le otorga comidita”, comentó.

EN LA ESCUELA

La asociación donde Humberto López trabaja como voluntario cuenta también con una escuela de preescolar y primaria donde también participa ayudando a los niños en educación en salud.

“Todos los últimos viernes del mes celebramos en la escuela el club de diabéticos, donde integramos a los estudiantes, les damos una capacitación y al final se les da un almuerzo. Yo siempre estoy tratando temas de salud con los estudiantes por las tardes, de lunes a viernes que son los días que trabajamos”, dijo López.

Existen pacientes con más complicaciones por la diabetes en comparación a otros; no obstante Humberto siempre trata de dar la mejor atención posible tanto en la calle como en el consultorio cuando recibe a las personas.

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