La dieta posparto

  A lo largo del día Abdiel Navarrete, nutricionista, brinda consejos de lo que deben comer las madres: Se recomienda mantener los horarios de comidas de un día para otro y no saltarse ninguna toma. Fraccionar la dieta en 5 comidas al día (desayuno, almuerzo, merienda y cena), reduce el volumen de alimento por cada […]

 

Maynor Eliezer Salazar

HOY

Luego de los nueve meses de embarazo, continúa otra etapa que acerca más al bebé y a su madre, esta vez a lo externo. Se trata de la lactancia materna, un periodo vital del que depende la buena salud del recién nacido.

Como es sabido, los especialistas aconsejan que la dieta a seguir para las madres sea la adecuada para cubrir de forma óptima las necesidades de ella y de su recién nacido, sin correr el riesgo en que se afecte la salud de ambos en lo que respecta a la alimentación.

La cantidad y calidad de los alimentos ingeridos por la madre tiene consecuencias directas en el volumen y composición de la leche, y sobre su salud y la del lactante, explica Abdiel Navarrete, nutricionista.

“De entrada lo que no pueden comer es repollo, frijoles, garbanzos y brócoli, porque esto puede causar muchos cólicos y gases al bebé… las madres, deben estar claras que el alcohol, grasas, frituras o el propio café, no colaboran en nada al bebé”, continúa el especialista.

lo que sí y lo que no

Si la madre no consume todo lo que su organismo necesita, los nutrientes precisos para producir leche serán extraídos de sus reservas (calcio de los huesos y proteína de los músculos), con el riesgo de tener deficiencias serias y aunque producirá leche de buena calidad, se reduce la cantidad y por ello el bebé puede mostrarse irritable y no aumentar adecuadamente de peso.

“Las madres deben tener en cuenta que comer bien no significa ni comer mucho ni comer basándose en alimentos caros. Todos tienen un lugar en la dieta, hay que seleccionar los alimentos en función de su calidad y no de la cantidad por el mayor aumento de las necesidades de proteínas, de ciertas vitaminas y minerales”, indica Navarrete.

La leche y sus derivados deben estar presentes en cada una de las comidas. Se debe limitar la grasa de origen animal, optando por lácteos bajos en grasa, carnes magras (bajas en grasa), frutas, verduras y asegurarse de un aporte de líquidos suficiente.

Se debe tomar en cuenta que existen algunos alimentos, que por su peculiar sabor pueden alterar el olor y el gusto de la leche, y que motiva un rechazo de la lactancia por parte del bebé.

Algunos de estos son condimentos fuertes (pimienta, pimentón, nuez moscada, mostaza), cebolla, ajo, verduras de la familia de las coles (repollo, coliflor o pella, brócoli y coles de Bruselas), espárragos y alcachofas.

“Las mujeres tienden a aumentar un poco de peso durante el embarazo, pero deben estar claras que después del mismo y mientras dan de mamar, deben evitar dietas restrictivas y más si son para perder peso. Esta idea se debe dejar para otro momento menos comprometido”, finaliza Navarrete.

...

Notas Relacionadas