La enfermedad de los pulmones

La tuberculosis es la segunda causa mundial de mortalidad después del Sida según OMS

 

Maynor Eliezer Salazar
HOY

Es una enfermedad silenciosa. De forma paulatina puede hacer que pierda peso, causarle debilidad muscular y no dejarle dormir por las noches a causa de una incesante tos. Quienes contraen este virus le llaman la “enfermedad de los pulmones”, los especialistas le denominan tuberculosis.

Esta es una enfermedad infecto contagiosa que es transmitida por la bacteria llamada el Bacilo de Koch. En Nicaragua, según la Organización Panamericana de la Salud, se reportaron 2 mil 400 casos en el año 2013.

Las bacterias de la tuberculosis se propagan fácilmente por el aire y el contagio se da cuando una persona enferma tose, estornuda, habla o canta cerca de otra que no está infectada, explica Enrique Alejo, epidemiólogo.

“Las personas que se encuentran cerca de quien tiene la enfermedad, pueden inhalar dichas bacterias fácilmente y a veces unos cuantos bacilos (bacteria con forma de barra) son necesarios para que una persona se infecte de tuberculosis”, indica el epidemiólogo.
las fases

Esta enfermedad no es que esté activa o inactiva en el ser humano. El paciente tiene diferentes fases, primero el bacilo se introduce en la persona y posteriormente, si no es tratada la enfermedad, la persona recaerá y presentará resistencia ante los futuros medicamentos. Cuando se llega a este punto, es más difícil que el paciente sane.

“Lo más recomendado es que el tratamiento se inicie a raíz que se conozca que una persona padece de tuberculosis. Una vez que la enfermedad se propaga por medio de la sangre y viaja al cerebro, estómago e intestinos, la persona puede morir”, advierte Alejo.

El Ministerio de Salud (Minsa) tiene un programa de control de la tuberculosis. Este tiene al menos unos 20 años en el país y no solo trata a las personas que poseen la enfermedad, sino a las personas que son antes portadoras del VIH, pues corren un alto riesgo de contraerla porque sus sistema inmunitario se encuentra débil.

“El programa contempla que de la mano a la ingesta de medicamentos, se deban consumir nutrientes como para que el paciente tolere el tratamiento, debido que las tabletas son de sabor desagradable… se le indica que consuma leche, cereales, frijoles, arroz, maíz”, continúa el especialista.

El tratamiento consiste en consumir dos o tres medicamentos, que son controlados por periodos de 60 hasta 90 días. Luego se hacen pruebas al paciente para garantizar la eficacia del tratamiento.

Sin embargo, no hay mejor tratamiento que la prevención, por lo que el especialista recomienda tener una alimentación avanzada, aplicar la vacuna contra la tuberculosis y procurar ventilar los ambientes para evitar la concentración de gérmenes.

“Luego que la tuberculosis se cura, no existe riesgo que el paciente sufra nuevamente la enfermedad, pues existe un examen de control que consiste en lograr que el paciente tosa muy fuerte y expulse material que viene de los pulmones en un envase estéril. Posteriormente se analiza la muestra y se determina el estado de salud de la persona”, finaliza el epidemiólogo.

Falta mucho

Según la Organización Mundial de la Salud:
El número aproximado de personas que enferman de tuberculosis cada año está disminuyendo aunque muy despacio; ello quiere decir que el mundo está en camino de cumplir el Objetivo de Desarrollo del Milenio consistente en detener la propagación de esta enfermedad.

La tasa de mortalidad por tuberculosis disminuyó un 45 por ciento entre 1990 y 2013.
Entre 2000 y 2013 se salvaron 37 millones de vidas mediante el diagnóstico y el tratamiento de la tuberculosis.

La tuberculosis afecta principalmente a los adultos jóvenes, es decir, en la edad más productiva. Pero todos los grupos de edad están en riesgo.

Más del 95% de los casos y las muertes se registran en los países en desarrollo.

El consumo de tabaco aumenta mucho el riesgo de enfermar de tuberculosis y morir como consecuencia de esta. En el mundo, se calcula que más del 20% de los casos de tuberculosis son atribuibles al hábito de fumar.

Sobre la vacuna

En los países donde la probabilidad de contraer tuberculosis es muy alto, se dispone de la vacuna BCG, que se aplica en los recién nacidos y constituye una medida preventiva para reducir hasta en un 80 por ciento los riesgos de desarrollo de la enfermedad en los niños.
La vacuna de la tuberculosis fue inventada por los epidemiólogos Albert Calmette y Camille Guérin.

Las siglas BCG significan Bacilo de Calmette y Guerin. Los científicos franceses comenzaron sus investigaciones en 1906 y las concluyeron quince años más tarde, en 1921, venciendo los obstáculos de la Primera Guerra Mundial.

La vacuna consiste en un preparado en el que se usan bacilos de tuberculosis (de Koch) atenuados (atontados), incapaces de provocar la enfermedad, pero capaces de estimular las defensas del cuerpo.

Esta vacuna se coloca con una inyección en el hombro derecho de los niños, y da una protección parcial contra la enfermedad.

Evolucionó

Los medicamentos antituberculosos corrientes se han venido usando por décadas y la resistencia a ellos se ha propagado. En todos los países estudiados se ha comprobado la existencia de cepas del bacilo que presentan resistencia a por lo menos un medicamento antituberculoso.
Se conoce como tuberculosis multirresistente a la causada por una cepa que no responde al tratamiento común.

El origen de esta forma de la enfermedad está en el tratamiento incorrecto o el empleo de medicamentos de mala calidad.

La forma multirresistente se puede tratar y curar con medicamentos de segunda línea. Aun así, hay pocas opciones y, además, los medicamentos recomendados no siempre se consiguen.
En algunos casos la farmacorresistencia puede ser peor. Esto es lo que se conoce como tuberculosis ultrarresistente, que solo responde a unos pocos medicamentos, incluso los antituberculosos de segunda línea más eficaces.

 

  • Dr. Donald Weil

    Buen reportaje con lenguaje sencillo. Varios errores en la información. El Bacilo de Koch no es un virus, sino una bacteria en forma de bacilo, bien. El Programa de TB en el MINSA lleva mas de 40 años trabajando con buenos resultados, el problema sigue siendo la situación de pobreza y hacinamiento en las familias que en algunos casos sumado a factores de formas de trabajo y alimentación favorece la diseminacón de la enfermedad. Por último la BCG protege contra la forma meníngea (cerebral) de la tuberculosis, pues la redacción da a entender que protege contra la forma pulmonar; no existe a la fecha una vacuna que proteja contra la forma pulmonar u otras de las formas de presentación de la tuberculosis.

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