El Triángulo de Oro

Una visita a la finca Concepción de María, una reserva privada donde se disfruta de la conexión con la naturaleza.

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HOY/Jessly Obando G.

Cuentan los abuelos que en aquellos años mozos (1940 en adelante), Carazo era una tierra bendecida. El clima no tenía nada que envidiarle a Jinotega y el café era literalmente el grano de oro del que vivía la mayoría de pobladores de Diriamba, Jinotepe y San Marcos. Era la época del Triángulo de Oro.

70 años después, aquello hasta suena a leyenda, pero para bendición de las nuevas generaciones existen espacios que aún conservan el frescor, flora, fauna y mantos acuíferos de antaño. Uno de esos sitios es la finca Concepción de María, reserva privada ubicada en la ciudad de Dolores.

Ahí a escasos 300 metros de la Panamericana Sur y del estrés de la ciudad, existe un remanso de paz, propiedad de don Aldo Rappaccioli. Uno de esos sitios que vale la pena visitar en familia, para disfrutar a lo grande y desintoxicarse un poco.

La aventura

Llegar a pie es toda una experiencia, la entrada, típica de hacienda, invita a los visitantes a caminar unos 300 metros en medio de cafetales, a respirar aire puro y disfrutar de los pájaros que anidan en lo alto de los árboles.

En medio del bosque aparecen los caminitos que llevan a los diferentes espacios donde se puede realizar senderismo, y platicar con los más pequeños acerca de los almácigos de café, árboles frutales, flores, enramadas y una que otra ardilla que aparece correteando por el lugar.

El camino más ancho conduce a D’Santos Hotel Boutique, donde el turista nacional y extranjero tendrá una atención cinco estrellas, comida exquisita y espacios para relajarse al máximo.

“Además de las caminatas y observaciones de flora y fauna, ofrecemos los Brunch (desayunos tardíos), domingos de asados, la oportunidad de venir a pintar con la familia y lo que llamados Natura Spa, para quienes deseen desintoxicar el cuerpo y la mente”, explica María José Espinoza Camacho, gerente.

Contacto animal

Los dueños de la finca también se han dado a la tarea de proteger la fauna local, rescatando especies en peligro de extinción, rehabilitándolas y luego dejándolas vivir en libertad.

Esto sin duda es una excelente oportunidad para hablarle a las niñas y niños sobre la importancia de cuidar a los animalitos. En uno de los senderos con forma de laberinto que tiene el sitio, se pueden apreciar colibríes, peces de río, patos, gansos, ardillas y hasta osos perezosos.

Estos últimos fueron los que por años estuvieron en el parque de Jinotepe, pero debido a sus pésimas condiciones de salud, fueron rehabilitados y liberados en la reserva, donde el alimento, la comida y la paz, les sobra.

“Nosotros invitamos a las personas que vengan en familia, en pareja, en grupos. La hacienda queda súper cerca, es de fácil acceso y hay mucho por hacer, pos disfrutar”, agrega Espinoza.

Si se anima, la finca Concepción de María, está ubicada justo en el kilómetro 43 de la Panamericana Sur. Al llegar a Dolores desde Managua verá un rótulo a mano izquierda que dice D’Santos Hotel, ahí tomará un trecho de unas cuatro cuadras y llegará a ese trozo de paraíso caraceño.

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