La historia de “El Indio”

El personaje más temido de Costa Rica es un nica nacionalizado costarricense

En el 2015, El Indio fue condenado a 70 años de prisión. HOY/Archivo

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Josué Bravo
HOY/ Costa Rica
El personaje más temido del país, asociado al repunte de la criminalidad en 2014 por la feroz lucha entre bandas narco en el sur de San José, la capital, es un nicaragüense de 43 años naturalizado tico.
Marcos Antonio Zamora Solórzano, el famoso “El Indio”, de quien todos hablan en Costa Rica, se nacionalizó costarricense en 1982 cuando tenía 10 años, siendo estudiante, según el Tribunal Supremo de Elecciones.
La nacionalidad la obtuvo por trascendencia, una modalidad en la que se requiere ser menor de edad, que el padre o madre tenga trámite de naturalización o esté naturalizado y que el hijo o la hija se encuentre residiendo en Costa Rica al momento de nacionalizarse su progenitor o progenitora.

Haber caído preso en 2012 al acusarlo de cometer delitos por los cuales después fue condenado dos años después, lanzó al “estrellato” a Zamora Solórzano.
Sobre él los medios de comunicación alimentaron la imagen de un personaje, ahora calada en el sentimiento colectivo, digno de un guion de película: un líder narco que desde la cárcel hacía sus movidas para mantener su ilegal negocio.
Ordenaba ejecuciones con sus sicarios para preservar territorios, es decir, purgaba a todo aquél que se le cruzaba en el camino.
Así fue creciendo la imagen de “El Indio”, con las noticias de cada mañana sobre hallazgos de cadáveres debajo de un puente o ejecuciones de sicarios desde vehículos en movimiento asociadas a su grupo; sobre todo a finales del 2014.
UN DELINCUENTE MÁS
“Es un delincuente más”, dijo a finales del año pasado el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Francisco Segura, en un intento de bajar el perfil de este mítico personaje que sembró el pánico en los barrios del sur de la capital.
“(Los medios) Lo lanzaron al estrellato, ahora se habla de “El Indio”, se habla de “El Indio”, se habla de “El Indio” y cuando hay un asesinato muy probablemente se los atribuimos a “El Indio”. No significa que “El Indio” es el gran capo de Costa Rica. Ni es el mayor ni el menor capo de Costa Rica ni significa que toda la droga que pasa por Costa Rica ni todos los muertos tienen que ver con “El Indio”, añadió.
Independientemente de la explicación de Rojas, el país lo asocia a la ola de criminalidad que se vivió en los barrios del sur de San José el año pasado, una escalada de violencia por disputas entre narcos que disparó de 8.6 homicidios por cada 100,000  habitantes registrados en 2013, a 9.5 en el 2014.
El día de su captura, en marzo de 2012, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) coordinó un gran operativo en el que participaron 16 fiscales, 250 oficiales y 15 jueces. En total se realizó 16 allanamientos en Desamparados, Pavas, Cristo Rey, San Pedro de Montes de Oca, sitios de San José y en Santa Cruz de Guanacaste, norte de Costa Rica.
En ese momento lideraba una organización criminal dedicada al tráfico local e internacional de drogas, lavado de dinero y sicariato, al tener vínculos con un grupo de pistoleros llamados “Los Perros”.
El fiscal adjunto contra la delincuencia organizada, Walter Espinoza, explicó que la organización de “El Indio” cobra dinero de manera violenta a los grupos que suministran droga, además, realiza amenazas a bandas competidoras, toman por la fuerza sitios de distribución al menudeo de otras bandas que operan en Pavas, Paso Ancho, Desamparados y Cristo Rey, en San José.
Su grupo transporta dinero en efectivo producto del narcotráfico de Guatemala a Costa Rica, el cual es invertido posteriormente en la compra de propiedades.
Ese día a la banda le decomisaron 19 kilos de cocaína, 125,000 dólares en efectivo y gran cantidad de pistolas calibre 45.
SENTENCIADO
El 3 de febrero fue condenado a cárcel junto con el resto de su banda, también detenidos. “El Indio” fue sentenciado a setenta años de cárcel por tráfico de drogas, asociación ilícita y dos homicidios, pero de acuerdo con la ley, la pena se reduce a cincuenta años.
Ese día también fueron condenados los miembros de su estructura, comparada por las autoridades con las de cárteles mexicanos.
Su hermano José Francisco Zamora Solórzano recibió una pena de 42 años; Moisés Medina Brenes otra de 44; Jair Arnulfo Mondragón Riascos fue condenado a 35 años; Erick Villalobos Sandoval a 32; Jorge Esteban Mena Quesada a 32; Jason Esteban Jiménez Fernández a 8; José Luis Alvarado Novo a 3 y Silvia Martínez Jiménez a 8.
Absueltos quedaron Pamela Crespi Guzmán, Jorge Eduardo Lizano Gómez y Steven Hall Ramos. El juicio y la sentencia en los Tribunales de  Pavas, San José, ocurrió bajo fuertes medidas de seguridad.
Durante las investigaciones, la Fiscalía encontró conversaciones telefónicas de “El Indio” como esta orden: “La verdad es que si hay que fumarse a alguien, nos lo fumamos y eso es todo”.

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