El dilema de las familias modernas

¿Por qué es tan difícil encontrar asistente para el hogar?

 

Jessly Obando G.
hoy

Cuando la mujer y el hombre trabajan fuera, surge la necesidad de contratar a alguien que realice las labores del hogar y de paso cuide a los chavalos. Pero cuando esa familia emprende la búsqueda de la asistente del hogar, la labor se vuelve titánica y estresante.

Carmen Bustos, de 33 años, quien tiene una niña de cuatro años y una bebé de mes y pico, lo ha vivido en carne propia. Ella y su esposo viven en Carazo y trabajan en Managua; y aunque la mamá de ella le ayuda, ya con dos niñas se vio obligada a contratar a alguien que la asista en la casa.

“Pasé buscando como por dos semanas, a toda la que le decía me respondía que iba a llegar pero nada. Al final conseguí a alguien que antes me venía solo a lavar pero ideay, como está embarazada me dijo que solo va poder unos tres meses y como no tenía otro palo de dónde ahorcarme, pues ni modo. Ahí la tengo, ella hace las cosas de la casa y mi mamá me mira a la tierna”, cuenta Carmen.

La asistente del hogar de Carmen debe llegar a las 6 de la mañana y su salida es a las 2. Respetando así las 8 horas que contempla el Código del Trabajo.

“Pero a veces se aparece a las 6:30 y mi mamá se estresa porque hay que ir a dejar a la niña mayor a la escuela y es un corre corre, pero qué le vamos a hacer”, continúa.

La situación de Carmen es apenas una muestra de las dificultades que pasan las personas de clase media y media baja, para poder trabajar y sentir que su casa no quedó al garete.

En ese panorama se escuchan y comparten miles de historias, unas peores que las otras; que se han aliado con delincuentes y se han metido a robar, que se les han llevado las joyas, que arrasan con la comida, que dejan los oficios mal hechos y no faltan aquellas anécdotas al estilo Excelsa de la Familia P’luche, que se niega a hacer las tareas y se pone a ver la novela.

“Es un verdadero calvario, pero es más terrible llegar cansada de la oficina y ponerte a hacer todo lo de la casa, entonces mejor aguantarles las malas caras y hasta las malas mañas”, dice Angelina Orozco, quien asegura que por su casa ha sido desfile de mujeres el que ha pasado trabajando en los últimos 15 años.
mejores salarios

Las señoras de pueblo y las mujeres “modernas” se preguntan ¿por qué es tan difícil encontrar una muchacha ahora? La respuesta es simple: dignidad.

Según datos que ofrece el economista Néstor Avendaño en su blog de wordpress, en Nicaragua el 50% de las personas ocupadas devengan un salario mensual menor que el mínimo legal, es decir menos de 4,261 córdobas.

En el caso de las asistentes del hogar, cuyo mínimo es de 4,015.43 córdobas (U$148.7), pero como dice Avendaño la mayoría gana muchísimo menos, a muy pocas se les ha inscrito en el Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS) y a la mayoría no se les respeta la jornada laboral de 8 horas.

Como consecuencia esta fuerza laboral migra para países como Costa Rica, Panamá y España. Según datos de la Asociación de Trabajadoras Remuneradas del Hogar (Astradomes), solo en Costa Rica hay una 80 mil mujeres trabajando como empleadas domésticas o asistentes del hogar.

“De esas 80 mil, tenemos cinco mil afiliadas a Astradomes allá en Costa Rica y apenas 500 aquí en Nicaragua, porque claro allá tenemos 17 años de estar batallando por los derechos de las mujeres trabajadoras del hogar y aquí en Nicaragua apenas tres años”, detalla Ileana Morales, coordinadora de la asociación.

En Costa Rica el salario mínimo de las asistentes del hogar es de US$305 pero si se tiene un poco de suerte y se trabaja para familias más pudientes las mujeres pueden ganar entre 400 y 500 dólares al mes, lo que representa el doble y triple de lo que pueden ganar en Nicaragua. La asistente de Carmen, por ejemplo, apenas gana tres mil córdobas al mes (US$111).

zonas francas

Pero la migración en busca de mejores salarios es apenas una de las razones por las que cada vez es más difícil encontrar mujeres que quieran trabajar como asistente del hogar. El surgimiento de las zonas francas es otra de las causas.

“Las zonas francas ubicadas cerca de los centros urbanos de las ciudades han venido a funcionar como una alternativa laboral, que al menos le garantiza a la mujer que estará todos los días con su familia. Gente que hace 30 años venía del campo a trabajar en las casas, ahora viene a las fábricas y así evitan esa ruptura afectiva con los hijos que siempre acarrea problemas posteriores”, dice Juan Carlos Gutiérrez, sociólogo y director del departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Centroamericana (UCA).

Doña Ileana, coordinadora de la Astradomes, coincide con el sociólogo en este punto. “Viera qué duro es dejar su hogar y sus hijos, cuando una regresa encuentra la familia deshecha. Por eso yo le digo a las mujeres que mejor no se vayan, que las jueguen aquí en Nicaragua, pero demandando al menos su salario mínimo como lo establece la ley”.

La otra cara de la moneda

“Andan buscando trabajo pidiéndole a Dios no encontrar”. Esta es una de las frases favoritas usadas por los empleadores, pero según el sociólogo, al pronunciar estas palabras y creer en esta afirmación, solo se está desvalorizando el trabajo femenino.

“Al decir que no quieren trabajar, estamos restándole importancia a los problemas familiares de esa mujer… la estamos cosificando, viéndola como un objeto y no como un sujeto de derecho… por eso muchas familias buscan asistentes de los departamentos porque las de Managua están empoderadas, conocen sus derechos y los reclaman”, plantea el catedrático.

Y es que los abusos de parte de los “patrones” también dejan mucho que desear. “Imagínese si aquí que es nuestro país, nos humillan y nos maltratan, nos acusan de cosas que no son, qué menos en otro país donde somos ilegales. Las historias en Costa Rica son terribles, mujeres que son abusadas, violadas y hasta presas injustamente”, afirma la líder de Astradomes quien trabajó durante 19 años como asistente del hogar en el vecino país.

Alternativas

Al final de la historia los patos, o más bien patas de la fiesta son las mujeres de clase media, que se han esforzado por estudiar, conseguir un empleo digno y no tienen con quién dejar a los hijos y la casa.

“Esto es un fallo del sistema. No contamos con servicios alternos para dejar a los niños, no hay un CDI o guardería, entonces la necesidad de contratar servicios de este tipo se elevan y eso hace que el fenómeno empeore”, analiza el sociólogo.

Una solución parcial al problema podría ser implementar el sistema gringo, y contar con personas o empresas que ofrezcan el servicio de limpieza por horas o día. Nica Hogar es una empresa pequeña que está ofertando esto en Managua y según su fundadora, Ana Yansy Guardado, la demanda es fortísima.

“Nosotros estamos trabajando fuerte desde octubre del 2014, y ahorita tenemos la agenda llena, atendemos clientes de lunes a domingo y en muchas casas hasta hacemos de terapeutas porque las dueñas comienzan a contarte todo lo que han pasado con sus trabajadoras”, comenta Guardado.

Optar por este tipo de servicios, o distribuirse las tareas del hogar sería la solución pero nadie quiere llegar del trabajo y trabajar aún más limpiando la casa.

“Es que es bonito llegar a su casa y encontrar todo limpio, la comida recién hecha, los hijos cuidados, todo en su lugar. El asunto es que no te quieren pagar lo justo, ni reconocen tu labor, eso es lo difícil”, finaliza doña Ilena, de Astradomes, quien también brinda acompañamiento legal a las mujeres.

  • marina Gutierrez

    MI DOMESTICA TIENE TRES AÑOS Y TRES MESES DE LABORAR CON UN HORARIO DE 7 DE LA MAÑANA A 5 DE LA TARDE DE LUNES A VIERNES, LOS SABADOS TRABAJA DE 7 DE LA MAÑANA A DOS DE LA TARDE, SIN DORMIDA EN CASA, SU SALARIO ES DE 3.500.00, SU AGUINALDO LO TIENE PAGADO HASTA NOVIEMBRE DEL 2015 Y VACACIONES PENDIENTES DEL 06 D MAYO AL 14 DE AGOSTO QUE ES LA FECHA QUE PUSO SU RENUNCIA POR MOTIVOS PERSONALES SIN ESPECIFICARLOS. MI ESPOSO Y YO, SON PERSONAS PENSIONADAS POR EL INSS YO DESEO SABER, DE ACUERDO A LA LEY, CUANTO TENGO QUE PAGAR POR SU LIQUIDACION.

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