Gotas de vida

El banco de sangre distribuye las donaciones en varios hospitales del país.

HOY

 

La muerte no pudo, o no quiso, llevarse un ser querido de doña Consuelo Arróliga.

 

No obstante, durante el tiempo que rondó su casa, en el barrio Juan Emilio Menocal, en Managua, provocó todo tipo de emociones.

 

La primera que surgió fue la sorpresa cuando le informaron que el joven que ha criado como su hijo, por años, se había accidentado en las inmediaciones del hospital Psiquiátrico.

 

Luego fue la expectativa y la ansiedad al esperar por horas a que los médicos le indicaran cuál era la situación de salud de su hijo.

 

El miércoles por la tarde que la señora, de 66 años, llegó a la Cruz Roja acompañada de una joven, sus preocupaciones aún continuaban, pero estas se acercaban más hacia el alivio.

 

Resulta que la cirugía ortopédica que le practicarían a su vástago, según le explicaron los médicos, no era complicada.

 

Y el bono para una transfusión sanguínea, que le pidieron en el hospital y que llegaron a buscar a la institución, lo obtendrían sin dificultades.

 

Lo que desconocía en su relativa tranquilidad doña Consuelo, es que parte de su alivio se debe gracias a unas personas que nunca llegará a conocer , pero que con regularidad hacen donaciones de sangre, las que posteriormente terminan circulando en torrentes sanguíneos de todos los niveles y estratos sociales.

 

Alba Acuña Mayorga, de 29 años, es una de esas personas que dona su sangre para que otros vivan. Y comenzó a hacerlo desde hace algún tiempo, no porque le surgió una emergencia, sino porque lo “heredó” de su mamá.

 

Según Acuña, de niña recuerda que acompañaba a su madre a la sede que tiene la Cruz Roja en Belmonte, Managua.

 

Luego creció y a su progenitora le tocó partir, así que ahora ella lo continúa haciendo y su sangre es fragmentada, como la de miles, para hacer los paquetes globulares de plasma y plaquetas que son utilizados en las diversas unidades de salud del país.

 

Las reservas en Managua

 

El doctor René Berríos, médico hematólogo y director del Servicio Nacional de Sangre, dijo que actualmente la institución tiene en reserva, solo en la capital, cerca de mil 900 paquetes globulares.

 

Cuenta también con unos 400 paquetes de plasmas y otros 200 de plaquetas.

 

Esto quiere decir que hay sangre para unos 12 días, claro, eso si la gente dejara de donar.

 

En los departamentos, donde la demanda es baja, los paquetes sanguíneos almacenados son menos.

 

Por ejemplo, el doctor Berríos calcula que podrían haber unos 10 paquetes globulares, que son los que con mayor frecuencia se usan.

 

“La reserva cubre alrededor de 10 a 12 días, pero lógicamente nosotros seguimos trabajando diariamente, no se hacen pausas. Esta reserva la tenemos especialmente para cubrir los días de vacaciones como Navidad y fin de año en diciembre, porque baja la capacidad de captación de la sangre, porque muchos donadores salen de vacaciones”, explicó el funcionario.

 

Agregó también que para la temporada baja, los hospitales suelen suspender todas las cirugías programadas, de modo que los “productos” a utilizarse son únicamente relacionados a casos de emergencia.

 

“Después del 20 de diciembre se suspenden las cirugías que pueden esperar y se cubren solo las emergencias como baleados o accidentes de tránsito, hay que recordar que las necesidades de sangre siempre se mantienen”, explicó.

 

El software especial

 

En el proceso de captación y almacenamiento de sangre, la institución está haciendo uso de un software especial que genera etiquetas para evitar que el necesitado de sangre reciba la transfusión equivocada.

 

Antes de llegar a la parte de la etiqueta, la sangre es almacenada en termos especiales.

 

“Se colectan y se guardan en termos especiales que tienen hielo suficiente para mantener la temperatura ideal, que es entre dos y ocho grados. Luego se trae al banco y se fracciona en partes, en plasma, plaquetas, etcétera. Se realiza también un examen para conocer si tiene hepatitis o VIH. Una vez que están los resultados, se generan las etiquetas que indican que está sana. Después pasan a un área de cuarentena y termina en el área de despacho, para que sea utilizada”, explicó Berríos.

 

El programa también permite conocer el tipo de sangre que ha sido donada.

 

En la actualidad el 71 por ciento de la sangre donada es O positivo.

 

El 20 por ciento es A positivo, un ocho por ciento es B positivo, el 0.5 es AB y el mismo 0.5 por ciento son O negativo.

 

Zonas de captación

 

Pese a que la población no acude en masas a donar, se conoció que en los últimos años se ha experimentado un incremento.

 

Y esto podría deberse a que ahora los sectores donde está captando la Cruz Roja, hay una gran presencia de mujeres y jóvenes.

 

Por ejemplo ahora buscan en los recintos universitarios, zonas francas, empresas privadas, centros comerciales y plazas públicas.

 

Es por eso que ahora el número de mujeres que dona es de un 39 por ciento. En los años 90, 2000 y 2007, era de un 12.

 

“Antes se le pedía a la familia que buscara un bono para un familiar, y lo que sucedía es que mandaban a los hombres porque se supone que son los más fuertes y deben dar la cara. Pero ahora que han salido a las calles a buscar los donantes, hay mayor participación de las mujeres. Ya se llevan casi 70 mil donaciones, el 40 por ciento son provenientes de las mujeres”, enfatizó el director del servicio nacional de sangre.

 

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