Relajante

En el Mariposario del Zoológico Nacional, aprender es disfrutar.

30-GUIAHOY/Miriam Alicia Martínez

 

Entrar al Mariposario del Zoológico Nacional es trasladarse a una zona de relajación y encuentro espiritual con la naturaleza. Este rincón de paz fue creado en el 2005 y recrea el entorno natural de estos coloridos insectos.

Para disfrute de los visitantes el jardín está ambientado con música, brisa permanente, arbustos y una cascada artificial que son el hogar de las 13 especies de mariposas que hay en el lugar.
En el sitio las personas tienen la oportunidad de conocer el proceso natural de reproducción, cuido y conservación de la especie, una opción que pocos zoológicos en el país tienen, ya que implica una gran inversión y esfuerzo.

Las coloridas mariposas parecen seguir una coreografía que les dicta el leve sonido del agua, el canto de los colibríes y la melodía de fondo, que muy estratégicamente Justino Calero Martínez, responsable del área del Mariposario, reproduce para darle vida al entorno.
De gusano a pupa

Las mariposas pasan por un fascinante proceso de metamorfosis compuesto por cuatro fases; huevo, larva u oruga, pupa o crisálida y la adultez, un ciclo que dura aproximadamente 48 días, según explican los responsables.

Estos insectos pertenecientes al grupo llamado lepidópteros, que quiere decir alas con escamas. Para distinguir el sexo, basta con observar el abdomen, pues las hembras lo tienen más grueso que el macho.
Un dato curioso sobre la sexualidad de estas pequeñas, es que pasan 24 horas continuas apareándose y a los 3 días ya están poniendo los huevecillos.

Ahora ese proceso de poner los huevos también implica una jornada de parto que dura 24 horas; después para pasar de huevo a larva tarda de tres a ocho días dependiendo de la especie.
De larva a crisálida duran de uno a dos meses, de crisálida a mariposa tardan de diez a doce días y cuando finalmente rompen la crisálida, se toma un promedio de 20 minutos.
Curiosas

Las mariposas se alimentan del néctar de las flores, del jugo de frutas como sandía y papaya, así como de suplementos de agua con azúcar distribuidos en puntos estratégicos del jardín.
Y como no todas las especies son de sol, en el Mariposario del zoológico hay una serie de arbustos que, además de dar sombra, fueron escogidos por ser “plantas hospederas”, es decir que son las que buscan las mariposas en sus hábitat natural.

Entre las más buscadas por las mariposas está el chagüitillo y el calzoncillo, es en el revés de sus hojas donde depositan los huevecillos, y según Calero pueden llegar a poner hasta 100 huevos, pero solo el dos por ciento llega a mariposa.

Laboratorio

En el centro del Mariposario hay un pequeño laboratorio donde se da atención a las larvas y se lleva control de la población de mariposas.
Entrar al Mariposario es opcional y tiene un costo adicional de 20 córdobas, que para los amantes de la naturaleza puede significar una experiencia muy interesante. En el caso de los colegios, estos tienen que programar la visita con anticipación y se les pide una carta, ya que sus entradas son preferenciales, explica María José Méndez, educadora del Zoológico Nacional.

Cuido especial

En el Mariposario es prohibido tocar las diferentes especies, ya que por su fragilidad se dañan fácilmente. También las plantas, principalmente las plantas hospederas que son donde las mariposas depositan sus huevos.

El zoológico cuenta con un centro de rescate, esto por si alguna persona encuentra un animal y quisiera donarlo.

Para Visitarlo

El mariposario es uno de los lugares más atractivos del zoológico, la inversión para mantener esta área es grande, ya que hay que estar reproduciendo plantas, mariposas exóticas, hay que limpiar constantemente y fumigar para que estén libres de plagas o insectos que puedan afectarlas.

Dirección: kilómetro 16 Carretera a Masaya, de martes a domingo, de 8:30 a.m. a 5:00 p.m.
Teléfonos: 2279 9073-2279 8782.

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