La Yanka

La biblioteca nació hace siete años y ayuda a la educación de la población de Nandaime

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Lucía Vargas
HOY / Granada
La Yanka es el nombre de la biblioteca más popular de la ciudad de Nandaime, Granada, hasta donde acuden cerca de 80 niños todos los días para consultar libros que les ayuden a realizar sus tareas escolares, pero además es un espacio para leer cuentos y hasta realizar manualidades, pintura y dibujo. Todo es gratis en este sitio.

Su peculiar nombre se debe a que la creadora de este centro es la norteamericana-nicaragüense Carol de Hanón, conocida en la ciudad como “La Yanka”, y quien llegó a Nandaime hace 53 años, tras contraer nupcias con el ingeniero Mario Hanón, (q.e.p.d.).

Aunque doña Carol es muy importante en la sostenibilidad de este proyecto social, ella prefiere que se hable del equipo que trabaja cada día para hacer realidad este espacio educativo y de la urgencia de atraer a los niños a la lectura, el arte y la educación.

El amor por la lectura la impulsó a crear la biblioteca que nació con todos los libros de la familia en el 2007. La casa de doña Carol fue abierta al pueblo de Nandaime, para que en cada cuarto y espacio se lea y se estudie.

El garaje, el corredor, el jardín y algunas habitaciones ahora albergan anaqueles llenos de libros, mesas y sillas para el estudio. Recientemente fue acondicionado un cuarto para que también los adultos puedan tener un lugar para leer, desde novelas, hasta los diarios en un ambiente agradable. La biblioteca posee más de siete mil ejemplares.

Visitas a escuelas

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Darling Potosme, Ligia Pavón, Georgina Martínez y Vilma Blandón, atienden la biblioteca todos los días. Realizan visitas a nueve escuelas del municipio, con la misión de prestar libros de cuentos a los chavalos de cuarto a sexto grado.

“Los niños prestan los libros y a la semana regresamos para que los devuelvan y opten por otro”, dijo Darling, quien además atiende junto con el equipo a los pequeños que visitan la biblioteca, donde se levanta una ficha para identificar su nombre, edad, escuela y dirección de sus casas.

Además ubican los libros de texto, cuentos, mapas, bibliografías, para tareas, así como literatura y libros de consulta para alumnos universitarios.

Doña Carol dijo que ahora está iniciándose en un sistema computarizado para mantener una base de datos de los lectores y en este momento asegura que hay unos mil cincuenta libros prestados en la calle.

Reconoció la ayuda de la Asociación de Arroceros de Nicaragua, Bolsa Agropecuaria de Nicaragua SA (Bagsa), del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), las librerías Hispamer y San Jerónimo, que le han donado libros y dinero en efectivo para mantener activo el proyecto.

Área de arte

La profesora de arte Ligia Espinoza Luna trabaja con unos 30 niños en la tarde y entre 10 y 12 en la mañana. Ahora hay dos personas adultas recibiendo clase de manualidades.

“Realizamos dibujo, pintura y artes manuales. Los captamos en las escuelas y los padres de familia traen a sus hijos que les ven habilidades”, comenta.

Cecilia Sandoval, de 30 años, dijo que recibe clase de manualidades y otra señora de 54 años, también asiste a clase.

Darling Potosme refirió que llegan alumnos a prestar materiales para clases de ciencias naturales, estudios sociales y español.

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