Hallazgos históricos

Cuatro meses de trabajo arduo, excavando con ligereza y cuido extremo valieron la pena. Los arqueólogos del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) desnudaron uno de los cementerios más antiguos del país (250 d. c.); donde además yacía una osamenta adornada con más de 10 ofrendas ceremoniales y un colgante de jade.

Fotos: Cortesía INC/ fotoarte: Félix castillo

HOY

 

Cuatro meses de trabajo arduo, excavando con ligereza y cuido extremo valieron la pena. Los arqueólogos del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) desnudaron uno de los cementerios más antiguos del país (250 d. c.); donde además yacía una osamenta adornada con más de 10 ofrendas ceremoniales y un colgante de jade.

 

Este acontecimiento se dio entre septiembre y diciembre del 2008, en la zona costera de Managua y hasta hoy, los arqueólogos lo consideran uno de los descubrimientos más importantes que se han realizado en los últimos años en Nicaragua.

 

De los 55 esqueletos humanos que se desenterraron, uno era el único que tenía tantas ofrendas y un jade, lo que significa que era una persona de jerarquía, asegura Juan Bosco Moroney, arqueólogo del INC.

 

El sitio fue denominado “Las Delicias”, y en él también se encontraron más de 120 piezas, desde vasijas, urnas ceremoniales en forma de zapatos y cerámicas.

 

un híbrido

 

A más de 111 kilómetros al sur de la capital, en Santa Isabel, Rivas se encuentra otro santuario arqueológico, uno que fue descubierto entre el 2003 y el 2005.

 

“Aquí se recolectaron cerámicas, piezas de urnas y demás artefactos de líticos (herramientas de piedra) encontrados en la zona. Se estima que en el lugar podrían haber reposado tribus de Cholula, México; Costa Rica y Colombia”, destaca el arqueólogo.

 

En el sitio también se encontraron 10 osamentas, la mayoría estaban en entierros primarios (en contacto directo con la tierra); y unos pocos en secundarios (en urnas).

 

Este dato indica que eran grupos que pasaban por el país, y que probablemente iban hacia el norte o el sur y se quedaban algunos días en Nicaragua para descansar.

 

Otro descubrimiento que refuerza esta teoría, es el de las huellas de Quezalguaque, León, (2010). Pisadas que se estiman datan de hace más de 2,500 años, explica el especialista.

 

La particularidad de estas 22 pisadas es que son de adultos y niños que iban es distintas direcciones, lo que revela que el lugar funcionaba como un camino en el que las personas viajaban de sur a norte. En el caso de las huellas de Acahualinca, que son las más conocidas, las pisadas se dirigen hacia un mismo sitio.

 

¿Vinieron los Mayas?

 

Una de las excavaciones más recientes realizada entre el 2010-2011, se encargó de explorar la primera ciudad indígena en Ocotal, Nueva Segovia.

 

Esta constaba de 40 montículos o casas prehispánicas y de una arquitectura de rocas de basalto, y cañas de castillo adheridas a las rocas con adobe quemado.

 

Los esqueletos humanos que se encontraron ahí, fueron siempre por entierros primarios, pero la elegancia de una vasija policromada con posibles glifos falsos Mayas, fue lo más representativo del lugar.

 

“No hay manera de que los mayas vinieran hasta este lugar, creemos que pudo haber sido una idea transmitida por la gente que viajaba”, menciona el arqueólogo del INC.

 

Esta hipótesis fue sustentada por una estudiosa de la civilización Maya desarrollada en México, quien después de analizar la pieza dijo que no eran glifos originales de los mayas, y que lo más probable es que fueran aborígenes lencas, que habitaban en el Salvador y Honduras.

 

Se estima que el dibujo en la vasija, data del año 800 después de Cristo. Estos y otros datos arqueológicos que se han venido recolectando en más de seis décadas, en Nicaragua han ayudado a reconstruir la historia de los ancestros.

 

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