Con muchas necesidades

Instalar tuberías plásticas subterráneas, reparar la calle adoquinada de la terminal y eliminar las charcas es lo que esperan de las autoridades correspondientes, los comerciantes del mercadito Santa Ana.

Fotografías: Saúl Martínez / Fotoarte: Félix Castillo

hoy/ Chinandega

 

 

Instalar tuberías plásticas subterráneas, reparar la calle adoquinada de la terminal y eliminar las charcas es lo que esperan de las autoridades correspondientes, los comerciantes del mercadito Santa Ana.

 

Una corriente de agua en los pasillos donde se despachan mariscos es la dificultad que enfrentan los dueños de tramos vecinos, ellos demandan que reparen o cambien las tuberías internas que se atascan.

 

“Los compradores de marisco utilizan todas esas pilas, haya o no lluvia se rebalsan las tuberías”, dijo doña Elisa Ríos.

 

Elena Canales atiende un tramo y resiente la llegada de compradores después de las 8:00 de la mañana. Dice que con esfuerzo logra pagar los impuestos y sobrevivir con su familia.

 

Camilo Munguía, intendente del centro de compras, dijo que con la Dirección de Servicios Municipales de la Alcaldía conformaron una comisión de higiene para mantener la limpieza en el tercer mercadito constituido en la ciudad de Chinandega.

 

EN PROYECTO

 

 

El plan de las autoridades es buscar los fondos para cambiar las tuberías de cemento obsoletas a plástico. El intendente manifestó que se colocaron tapaderas de aluminio en una decena de pilas, pero los ladrones cargaron con estas lo que provoca que se mantenga el olor característico del marisco.

 

El ciudadano Bayardo Chávez hizo una donación de láminas de zinc transparentes que benefició a comerciantes de este centro de compras.

 

Siete trabajadores de limpieza levantan la basura, aunque la gente no tiene la cultura de depositar los desechos en recipientes por eso siempre se ve sucio. Mientras, inician el levantado de adoquín en la terminal.

 

Apuestan a que con el jefe policial del sector erradicarán a los ladrones que ‘desvalijan’ a pasajeros incautos.

 

Don Roberto Carrión, comerciante, aseguró que los buses arriban cargados de mariscos, perecederos, frutas, granos y desde las 5:45 de la madrugada hasta las 8:00 de la mañana es “cuando hay un movimiento continuo”.

 

Luego se les observa que salen cargados de provisiones, fertilizantes y semillas.

 

En el mercadito Santa Ana se observa hasta comerciantes salvadoreños en busca de frutas para llevar a su país, en especial el limón agrio.

 

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