Así se movilizaban

En las polvosas calles de Managua, mucho antes de los años 50, era difícil escuchar el motor de un vehículo o el pito de un autobús, porque el medio más común que tenía la gente para movilizarse eran las bestias.

Los autobuses que acaban de sacar de circulación tenían más de 20 años de andar por las calles de la capital.
Archivo

 

HOY

 

 

En las polvosas calles de Managua, mucho antes de los años 50, era difícil escuchar el motor de un vehículo o el pito de un autobús, porque el medio más común que tenía la gente para movilizarse eran las bestias.

 

Con el tiempo, los fuertes ‘animales’ de cuatro patas fueron sustituidos por unos microbusitos de ‘madera’, que para mediados de los sesenta costaban 25 centavos el pasaje, cuenta Francisco Mejía, periodista y conocedor del tema.

 

Esos microbusitos trataban de recorrer las calles más transitadas de la capital, como para ese tiempo lo eran el cementerio, el barrio Meneses, conocido ahora como la Primero de Mayo, y el mercado San Miguel, que quedaba por la Asamblea.

 

Los conductores de las famosas rutas eran los mismos dueños, y según quienes los abordaban eran señores amables que despegaban hasta que el último usuario subiera.

 

ORGANIZADOS

 

 

Con el terremoto del 72 todos esos busitos desaparecieron, por lo que a principios de los años 80 se empezó a formar la Empresa Nacional de Buses (Enabus), y fue ahí donde empezaron a circular la mayoría de las rutas que hasta ahora conocemos, aunque sus trayectos eran más cortos.

 

La 112 por ejemplo no llegaba hasta el Zumen, ni la 118 circulaba hasta la cuesta El Plomo, explica Jairo Cortés, presidente de la cooperativa Iván Montenegro, que cubre la ruta 168.

 

La mayoría eran traídos de Estados Unidos, de los que utilizaban los colegios, pero con el tiempo los descartaron y vinieron a parar a la capital.

 

COOPERATIVAS

 

Un año antes que ganara la presidencia Violeta Barrios de Chamorro, Daniel Ortega creó las cooperativas, conformadas por 35 rutas.

 

Para ese tiempo, el pasaje costaba 75 centavos, y empezaron a circular otros buses, que trataron de completar el trayecto de todo el casco urbano, como la miniruta 4, la 104, la 167, la 168 y la 266.

 

El año antepasado desecharon algunos de los buses amarillos y entraron los famosos autobuses “rusos”, que muchos los consideran chatarras andantes.

 

Francisco Jarquín, estudiante Wilber Pérez, ayudante de albañil

 

 

...

Notas Relacionadas