Un mes verde

Una delgada línea divide el uso y el abuso de los recursos naturales. La humanidad, por desgracia, se ha colocado del lado en que sobresalen el deterioro y el desperdicio del medioambiente.

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hoy

 

Una delgada línea divide el uso y el abuso de los recursos naturales. La humanidad, por desgracia, se ha colocado del lado en que sobresalen el deterioro y el desperdicio del medioambiente.

 

Para tomar conciencia de ello diferentes organizaciones, como las Naciones Unidas (ONU), se han pronunciado al respecto y adoptado el mes de junio para realizar tres celebraciones que pintan de un verde intenso. La primera es el 5 de junio, Día Mundial del Medioambiente, establecido en 1972.

 

Años más tarde, también la ONU instauró el 8 de junio como el Día Mundial de los Océanos, esa fiesta húmeda de tono verde y azul es hoy, y que mejor forma de celebrarlo que manteniendo las playas limpias de basura.

 

Cero y van dos. En 1994 nuevamente la ONU designó el 17 de junio como Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, una fecha para reflexionar sobre el problema de la tala indiscriminada, el tráfico ilegal de madera y las prácticas de cultivo que amplían las fronteras agrícolas.

 

Una más

 

Nicaragua se sumó a estas celebraciones y agregó una más, dirigida a la protección forestal, decretando el 25 de junio como Día Nacional del Árbol, establecido desde 1971.

 

Desde entonces se derivaron acciones dirigidas a preservar las áreas especiales para la protección forestal, leyes que impiden el comercio ilegal de madera y la promoción de una educación dirigida hacia una conciencia ambiental positiva.

 

“Aún con todo esto, las gestiones ambientales no deben ser un acto disperso, deben realizarse de manera individual como colectiva; pues la brecha en materia de cuido del medioambiente es todavía gigante”, advierte Milton Camacho, ecologista independiente.

 

Y aunque este mes sea el que posea más celebraciones en honor al medioambiente y donde más se noten los esfuerzos por corregir los daños hechos a la naturaleza, la lucha no debe detenerse ni un solo día del año.

 

“Cada quien, dentro de sus limitaciones , debe proponerse un cambio personal para detener realmente la mala administración del ambiente y vivir en un mundo mejor”, finaliza Camacho.

 

fuente: Programa Nacional de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) / Milton Camacho, ecologista independiente.

 

fuente: Milton Camacho, ecologista independiente.

 

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