Querido diario

Desde que Facebook y Twitter, las dos redes sociales más famosas del mundo, se pusieron de ‘moda’ no hay quien no tenga su perfil y cuenta para estar conectado con sus familiares y amigos, lo que en teoría es genial.

 

 

Desde que Facebook y Twitter, las dos redes sociales más famosas del mundo, se pusieron de ‘moda’ no hay quien no tenga su perfil y cuenta para estar conectado con sus familiares y amigos, lo que en teoría es genial.

Pero, ¿qué pasa con aquellas personas que utilizan las redes sociales como
un diario público, escribiendo todo aquello que hacen, la forma en que se
sienten y hasta el sitio donde se encuentran? La sicología tiene una respuesta directa y tajante para este comportamiento: son personas que carecen de atención, tienen baja autoestima y crecieron siendo tímidos, explica Karla Angulo, psicóloga infantil.

El hecho de elegir una ‘vida virtual’ y canalizar sus emociones por este medio,
en lugar de socializar directamente con otras personas, no es más que el reflejo de una timidez que se arrastra desde la infancia. “Se sienten mejor al decir lo que quieren estando detrás de una computadora, porque nadie los ve, la vergüenza no prevalece, pero en la vida real toman otra actitud”, afirma Angulo.

MUCHOS RIESGOS
Las personas que suelen desahogarse a través de las redes sociales, además de desarrollar una adicción corren el riesgo de ser víctimas de la delincuencia y de trata de personas, pues el hecho de decir toooodo sobre sus vidas y hasta de su posición geográfica, las vuelve un blanco fácil.

La especialista es enfática asegura que lo más triste de todo esto es que los tímidos jamás perderán este complejo; quienes tienen baja autoestima seguirán con sus inseguridades por su figura y los que no se sientan tomados en cuenta porque no recibieron un “like”, permanecerán con ansiedad y sus ganas de ser escuchados. Al final esa sensación de tener
muchos amigos y seguidores no es más que una fantasía virtual,
pues la única forma de conseguir una verdadera amistad es socializando;
y la mejor manera de superar los traumas de la infancia es
buscando ayuda profesional.

...

Notas Relacionadas